
Orgullo nacional: estudiantes de la UBA compiten en Brasil con un auto de carreras fabricado por ellos mismos
El talento universitario argentino vuelve a pisar fuerte en el plano internacional. Un monoplaza diseñado, desarrollado y construido desde cero por alumnos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA) es el flamante representante de la institución en la edición sudamericana de la Fórmula SAE.

La competencia, que se está disputando entre el 29 de julio y el 2 de agosto en la localidad de Tatuí, en el estado brasileño de San Pablo, marca un verdadero punto de inflexión para la educación de nuestro país: es la primera vez en la historia que una universidad pública argentina compite internacionalmente en este certamen.
Un proyecto interdisciplinario llamado FIUBA Racing

El equipo detrás de este logro fue bautizado como FIUBA Racing y se destaca por su espíritu colaborativo. El proyecto está conformado por una red de estudiantes provenientes de distintas disciplinas académicas. El núcleo técnico está integrado por futuros profesionales de Ingeniería Mecánica, Electrónica, Informática e Industrial, quienes trabajaron codo a codo con estudiantes de Diseño de Imagen y Sonido, además de contar con colaboradores clave en las áreas de Marketing y Comunicación.
Todo este desarrollo de alta complejidad se llevó a cabo bajo el paraguas del PIT-FIUBA (Programa de Proyectos Interdisciplinarios Tecnológicos). Este espacio institucional tiene como objetivo principal promover e incrementar la intensidad de la formación práctica, empujando a la comunidad estudiantil a sacar los conocimientos de los libros para aplicarlos en desafíos reales y palpables.
Qué es la Fórmula SAE y qué evalúa el jurado

La Fórmula SAE es una exigente competencia internacional de ingeniería universitaria organizada a nivel global por SAE International. Allí, estudiantes de distintas partes del mundo deben diseñar, construir y evaluar prototipos reales de autos de carrera.

A diferencia del automovilismo tradicional, el objetivo principal de este certamen no es la velocidad pura sobre la pista. Los equipos deben convencer a los jueces demostrando la más alta calidad en su diseño técnico, garantizando la viabilidad de fabricación del vehículo en un entorno real y presentando una gestión eficiente de los costos de producción. Una verdadera prueba de fuego donde los futuros ingenieros argentinos ya están demostrando que están a la altura de los mejores del mundo.
