
Crece la morosidad y las familias argentinas ya no logran sostener sus deudas
La crisis económica empieza a reflejarse con fuerza en el sistema financiero: el nivel de mora de las familias argentinas alcanzó un récord histórico y expone las crecientes dificultades para sostener el pago de préstamos y tarjetas de crédito.
Según datos publicados por el Banco Central, la irregularidad en las financiaciones bancarias destinadas a hogares llegó al 11,5% en marzo, el valor más alto desde que existen registros mensuales, en 2010. La cifra triplica ampliamente el 3,3% registrado en el mismo mes del año pasado.
El deterioro es todavía más fuerte en algunos segmentos. La mora escaló al 11,7% en tarjetas de crédito y al 14,2% en préstamos personales, mientras que en los créditos no bancarios —otorgados principalmente por billeteras virtuales— la irregularidad alcanzó el 27,5%, según estimaciones privadas.
Detrás de esos números aparece una realidad cada vez más extendida: miles de hogares recurren al endeudamiento para cubrir gastos cotidianos, pagar servicios o comprar alimentos.
Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) reveló que el 47% de las familias no logra llegar a fin de mes únicamente con sus ingresos. Frente a esa situación, muchos hogares comenzaron a utilizar ahorros, vender pertenencias, pedir dinero prestado o financiar consumos con créditos y tarjetas.
La investigadora del IAG, Violeta Carrera Pereyra, explicó que el endeudamiento creció especialmente en sectores medios, donde las familias toman préstamos con la expectativa de poder devolverlos, aunque luego los salarios quedan rezagados frente a la inflación y las tasas de interés.
“El crédito creció muy fuerte en un contexto de ingresos deteriorados. Mucha gente asumió deudas pensando que iba a poder pagarlas y después perdió capacidad real de compra”, sostuvo.
De acuerdo con el relevamiento, unas 2,6 millones de familias mantienen algún tipo de deuda financiera, una cifra que aumentó casi un 18% desde fines de 2023.
El fenómeno también empieza a generar preocupación dentro del sistema financiero. Los mayores niveles de incobrabilidad afectan la rentabilidad de bancos y entidades crediticias, aunque desde el Gobierno descartaron por ahora medidas de rescate o asistencia para deudores.
Mientras tanto, sectores de la oposición impulsan proyectos para atender la situación de los llamados “deudores zombis”, personas atrapadas en una cadena de refinanciaciones y nuevos préstamos que ya no logran cancelar.

