
Esteban Caballero analizó la crisis política en Paraguay y explicó la disputa detrás de la salida de Santiago Peña
La situación política paraguaya atraviesa un momento de incertidumbre tras la crisis vinculada al Banco Ueno, que derivó en la salida de Santiago Peña y abrió una disputa por la sucesión presidencial. El politólogo Esteban Caballero analizó el alcance del conflicto, sus consecuencias institucionales y el enfrentamiento entre los principales referentes del oficialismo, hoy en diálogo con Alejandro Di Biasi en El Zoológico.
Al explicar el impacto de la crisis bancaria, Caballero hizo una distinción entre los problemas de una entidad particular y la situación general del sistema financiero. “Estamos ante la crisis de un banco. No estamos ante una crisis del sistema bancario financiero del país”, sostuvo, aunque reconoció que la cantidad de ahorristas involucrados amplificó las consecuencias del caso.
El especialista explicó que Ueno tuvo un crecimiento muy rápido y que su propuesta de bancarización permitió que personas que no cumplían con los requisitos habituales de otras entidades pudieran acceder a cuentas y tarjetas. “Ellos argumentaban mucho el tema de la bancarización, esta tendencia de sistemas financieros que quieren proveerle a todos la posibilidad de abrir cuentas”, señaló.
En esa línea, indicó que la política de la entidad utilizaba estándares más permisivos que los de otros bancos y que eso permitió incorporar a numerosos clientes. Sobre las personas afectadas, precisó que “el 80, 85% de todos esos números son personas que tendrán, no sé, a lo mejor entre 200 y 500, 1000 dólares depositados”.
Sin embargo, Caballero advirtió que el principal problema trasciende el perjuicio económico de los ahorristas y alcanza a las instituciones paraguayas. En particular, apuntó contra la supuesta colusión de intereses entre las autoridades del Banco Central y la entidad financiera.
“Uno de los puntales de la estabilidad económica del Paraguay era la institucionalidad del Banco Central, su distancia con los intereses políticos. Eso sí se rompió y le quita esa reputación al país”, afirmó al referirse a las consecuencias institucionales del escándalo.
Durante la entrevista también fue consultado sobre las versiones que indicaban que Santiago Peña podría trasladarse a la Argentina después de su renuncia. El politólogo aclaró que no tenía información concreta, aunque reconoció que esa posibilidad estaba siendo considerada en el escenario político.
“Yo también pienso que eso está en el horizonte, pueden… las cosas están sucediendo tan rápidas que es difícil seguirlas”, expresó. Además, recordó que la madre del mandatario es argentina y que Peña mantiene una relación de amistad con Javier Milei.
Caballero también mencionó que los temores sobre una eventual salida del país estaban presentes en las discusiones sobre la aceptación de la renuncia. Como antecedente, recordó el caso del expresidente Raúl Cubas, quien renunció en 1999 y se exilió en Brasil.
Otro de los ejes centrales del diálogo fue la interna del Partido Colorado y el enfrentamiento entre Horacio Cartes, Pedro Alliana y Santiago Peña. El politólogo explicó que las diferencias se habían profundizado por las discusiones sobre las candidaturas para las elecciones de 2028.
Según relató, Cartes había definido quién debía acompañar a Alliana como candidato a vicepresidente, pero el actual vicepresidente respondió que todavía no estaba convencido y que tomaría la decisión cuando lo considerara conveniente. Esa postura provocó el enojo del expresidente y abrió una disputa entre ambos dirigentes.
“Horacio Cartes dijo: ‘este va a ser’. Y, sin embargo, el vicepresidente actual dijo: ‘todavía no estoy convencido, voy a tomar la decisión cuando yo crea conveniente’”, reconstruyó Caballero.
El politólogo sostuvo que, después de ese enfrentamiento, Alliana recibió una serie de declaraciones de apoyo de otros dirigentes, lo que dejó a Cartes en una posición incómoda. En ese escenario, explicó que comenzó a instalarse la posibilidad de que el vicepresidente y Peña estuvieran organizando una candidatura para 2028 sin contar necesariamente con el respaldo del titular del Partido Colorado.
Sobre el posterior posicionamiento de Cartes frente a la crisis presidencial, Caballero consideró que el dirigente aprovechó el momento para impulsar el desplazamiento de Peña. “Aprovecha una coyuntura de esta crisis para, como digamos, vengarse un poco y apoya el juicio político”, señaló.
También destacó que Cartes realizó una declaración pública en la que expresó que el Partido Colorado acompañaría el proceso. No obstante, aclaró que el escenario volvió a cambiar cuando Alliana pasó a ocupar un lugar central en la organización de la sucesión presidencial.
Al analizar qué podría cambiar con la salida de Peña, Di Biasi le planteó si el recambio podía representar una modificación de nombres sin alterar el modelo político y económico. Caballero coincidió con esa interpretación y sostuvo que las transformaciones estarían concentradas en la cúpula del poder.
“Cuando uno dice cambiar para que nada cambie, el modelo no cambia”, respondió. En ese sentido, definió el esquema vigente como “una especie de neoliberalismo clientelar”, alineado con la geopolítica de Donald Trump y las relaciones internacionales con Israel y Taiwán.
Finalmente, el politólogo consideró que tampoco habría modificaciones sustanciales en materia de protección social. “Una protección social muy débil, con una cobertura muy escasa. Y así sucesivamente. Nada de eso está por cambiar, sino es simplemente la cúpula política”, concluyó.

