
Ignacio Trimarco comparó el caso de Facundo Moyano con el de Emmily Rodrigues
El escándalo judicial y mediático que envuelve al dirigente sindical Facundo Moyano y a la joven Candela Arizaga suma un nuevo capítulo de fuertes críticas hacia el accionar de la Justicia. El reconocido abogado penalista Ignacio Trimarco pasó por los micrófonos de RPM (Rolando por la Mañana), el ciclo conducido por Rolando Graña en Radio del Plata (AM 1030), y analizó a fondo las oscuras similitudes entre este episodio y el trágico desenlace de la modelo brasileña Emmily Rodrigues.

Trimarco conoce de cerca las trabas del sistema. Fue el abogado de Santos Gómez, padre de Emmily, logrando en su momento que la Cámara validara la imputación por suministro de drogas y facilitación del lugar, e impulsando la pericia de la parábola de caída. Lamentablemente, esa prueba clave nunca se realizó porque fue apartado de la causa, dejándola en manos del abogado Nicolás Payarola, quien paradójicamente hoy se encuentra preso por estafa. Con esa experiencia a cuestas, el letrado desnudó las fallas sistémicas que vuelven a repetirse en el caso Facundo Moyano.
Similitudes, “noches de gira” y el polémico rol de los fiscales

Para el abogado, el patrón de impunidad es evidente. En ambos expedientes se observa la figura de hombres poderosos que convocan a lo que en la jerga se denomina una “noche de gira”, un eufemismo para referirse a jornadas de encierro y consumo descontrolado de diversas drogas. Según los primeros trascendidos, Facundo Moyano y Candela Arizaga habrían pasado 48 horas encerrados consumiendo, una actitud que Rolando Graña no dudó en calificar como impropia y repudiable para un dirigente sindical.
Sin embargo, el foco de la indignación del letrado se centró en el deficiente y sospechoso accionar de la fiscalía, marcando la enorme demora hasta que se ordenó el allanamiento. Trimarco recordó que en el caso de la modelo brasileña tampoco se habían encontrado estupefacientes en un principio, y recién en un tercer allanamiento lograron dar con una jeringa en un tacho de basura que contenía restos de ketamina. En la casa de Moyano, el escenario fue igual: la policía llegó tras dos días de presunto consumo ininterrumpido y no encontró absolutamente nada.
El nivel de irregularidad llegó a su punto máximo durante las horas de la detención. De manera irónica, Trimarco relató cómo las cámaras de los medios de comunicación llegaron antes que los propios funcionarios judiciales. Y lo que es más grave: siendo Moyano un imputado en condición de incomunicado, se permitió que su “amigo” y asistente ingresara libremente tanto a la vivienda como a la comisaría con la excusa de llevarle ropa. “Más claro imposible”, sentenció el abogado, dando a entender que ese trayecto pudo ser clave para descartar evidencia comprometedora. Furioso con el desempeño judicial, disparó: “Yo todavía no entiendo cómo no tienen vergüenza los fiscales, no entiendo cómo les da la cara para seguir ejerciendo el cargo permitiendo hacer estas cosas. Lamentablemente es indignante”.
Testimonios cruzados y el insólito accionar de la defensa tras la detencion de Facundo Moyano

También se detuvo en el comportamiento del entorno legal de la víctima. Trimarco admitió que lo único positivo de esta historia es que Candela Arizaga está viva, pero advirtió que eso no garantiza que se vaya a saber la verdad. El abogado señaló con preocupación cómo el discurso de la joven fue cambiando con el correr de las horas, algo que obliga a la Justicia a poner la lupa sobre los dos llamados realizados al 911 y sobre el video donde se la ve claramente escapando del lugar.
No obstante, lo que más sorprendió a Trimarco fue la actitud de Diego Storto, el abogado de Candela. Al salir del Hospital Pirovano, Storto declaró públicamente que la detención de Facundo Moyano le parecía una “medida excesiva”, un posicionamiento que, según Trimarco, lo hizo parecer más un abogado defensor de Facundo Moyano que un representante legal de la víctima.

A esto se le suma el drástico cambio de carátula por parte del fiscal, quien dictó la detención preventiva sin siquiera haberle tomado una declaración formal a Candela en sede judicial. Para Trimarco, “ahí las cosas empiezan a ponerse turbias”, un panorama que se oscurece aún más ante la negativa rotunda de Facundo Moyano a someterse a un examen toxicológico que hubiera sido vital ante la llamativa falta de drogas en la escena.
El vacío legal: la necesidad de regular el “policonsumo”
En el tramo final de la entrevista con Rolando Graña, Trimarco elevó el debate hacia la necesidad urgente de una reforma legislativa. El abogado explicó que la ley argentina debe prever y tipificar el policonsumo prolongado por días, una problemática innegable que sucede a diario.

El gran conflicto jurídico radica en la delgada línea entre la ley de consumo personal y la figura penal de quien facilita el lugar. Trimarco fue contundente al exigir que el Congreso de la Nación tome cartas en el asunto y reglamente nuevas leyes para combatir estas “noches de gira”, advirtiendo que, bajo la normativa actual, las penas terminan siendo demasiado laxas para quienes facilitan los escenarios de estos desastres.

