
Alerta en redes: una madre denuncia que es hostigada de forma violenta con perfiles falsos de su hija asesinada
El drama de una familia bonaerense se trasladó al plano del acoso digital tras el trágico crimen de la joven. Personas anónimas utilizan perfiles apócrifos en las plataformas sociales para enviar mensajes intimidatorios a los familiares directos de la víctima.

La delincuencia informática sumó un nuevo capítulo de crueldad en el territorio de la provincia de Buenos Aires. Una mujer denunció ante las autoridades policiales una campaña sistemática de persecución psicológica en sus cuentas personales. Los atacantes virtuales crearon identidades duplicadas utilizando las fotografías familiares de su hija fallecida recientemente. Por este motivo, los peritos de la división de cibercrimen iniciaron el rastreo de las direcciones IP de los dispositivos conectados. Sin embargo, la lentitud de las empresas tecnológicas de Silicon Valley dificulta la identificación inmediata de los acosadores anónimos.
El hostigamiento sistemático genera un daño psicológico profundo en el entorno íntimo de la víctima del homicidio. Los delincuentes envían escritos con detalles específicos de la causa judicial para sembrar el terror en la vivienda familiar. En consecuencia, los abogados patrocinantes solicitaron medidas de protección urgentes a las fiscalías especializadas en delitos informáticos del departamento judicial interviniente. Los especialistas en salud mental aconsejan a los damnificados suspender de forma temporal la visualización de los mensajes para preservar su integridad emocional.
Los detalles de la causa y la inacción de las redes sociales
Las novedades en los tribunales bonaerenses exponen la desprotección jurídica que sufren los ciudadanos ante la suplantación de identidad digital. Por este motivo, los letrados de la querella exigen la modificación urgente de las leyes para tipificar estas conductas como delitos penales graves. La proliferación de estos perfiles en las aplicaciones de mensajería instantánea burla de manera constante los filtros de seguridad comunitarios automáticos. Por lo tanto, la intervención directa de los jueces de garantías constituye la única vía legal para frenar la oleada de agresiones virtuales.
Por otro lado, los investigadores policiales analizan los vínculos cercanos de los imputados en la causa principal por el asesinato de la joven. Las sospechas principales apuntan hacia el entorno de los detenidos como posibles instigadores de la campaña de intimidación pública. De este modo, el acoso en las plataformas digitales buscaría desgastar la resistencia de la madre para forzar un cambio en sus declaraciones testimoniales ante la fiscalía. Los allegados a la familia organizan cadenas de oración y marchas pacíficas para exigir el cese inmediato de los ataques en la red.

“Utilizan el rostro y el nombre de mi hija para hacerme sufrir todos los días en mi propio teléfono celular“, relató la mujer afectada a los medios de comunicación locales.

El crimen de Florencia y Jonathan
El doble crimen de Florencia y Jonathan ocurrió el 1 de diciembre de 2024 en Ciudad Jardín, partido de Tres de Febrero, cuando la pareja sufrió un ataque de 17 balazos mientras dormía. El joven de 28 años falleció en el acto, mientras que la mujer de 31 murió tras pasar dos meses internada, llegando a señalar a su expareja, un ciudadano venezolano, como el autor del atentado. La policía detuvo al sospechoso en la terminal de Retiro antes de que lograra fugarse hacia Salta, quedando imputado por femicidio y homicidio agravados.
Por este motivo, el acusado permanece bajo prisión preventiva a la espera de un juicio por jurados pautado para el 21 de junio de 2027. Sin embargo, la madre de la víctima denunció penalmente que el detenido utiliza un teléfono celular desde la cárcel de Merlo para crear perfiles falsos con la cara de su hija asesinada con el único objetivo de hostigar a la familia de forma constante.
Las herramientas de prevención ante el acoso digital
Los expertos en informática recuerdan los pasos fundamentales para bloquear las cuentas maliciosas en las redes más utilizadas. Las denuncias comunitarias masivas logran suspender las cuentas falsas en un período menor de tiempo que las presentaciones judiciales ordinarias. Asimismo, el resguardo de las capturas de pantalla certificadas ante un escribano público funciona como la principal prueba documental para los procesos legales posteriores.
Finalmente, las resoluciones dictadas por el ministerio público fiscal intentarán poner un límite al accionar de los agresores cibernéticos en las próximas semanas. De este modo, la comunidad digital se solidariza con el pedido de justicia de los familiares y reporta de manera activa los nuevos perfiles que aparecen en el ecosistema virtual.