
“Se lavó las manos”: Graciela Ocaña cuestionó a Hugo Sigman por las vacunas y sus vínculos con la política
La causa por las vacunas volvió a quedar en el centro de las críticas de Graciela Ocaña, quien cuestionó la decisión de Hugo Sigman de no responder preguntas ante el fiscal y el juez. La legisladora y exministra de Salud también recordó la promesa sobre la llegada de vacunas elaboradas en la Argentina y apuntó contra los vínculos políticos del empresario, hoy en diálogo con Alfredo Scoccimarro en Mesa Chica.
Según Ocaña, resulta llamativo que Sigman haya optado por presentar su posición por escrito y evitar un interrogatorio presencial, aunque remarcó que se trata de una estrategia que está dentro de sus derechos judiciales. La legisladora sostuvo que el empresario farmacéutico postergó en reiteradas oportunidades la posibilidad de responder preguntas ante la Justicia.
“Si uno recuerda esos momentos, recordás todas las reuniones donde Sigman aparecía sonriente al lado de Alberto Fernández diciendo que las vacunas que se elaboraban en la Argentina iban a garantizar su llegada, cosa que nunca pasó. Se lavó las manos”, afirmó Ocaña al referirse a la promesa incumplida sobre el suministro de vacunas.
En ese sentido, la legisladora también cuestionó los vínculos financieros de Sigman con la política. “Sigman ha sido históricamente un gran financiador de campañas políticas”, sostuvo, y además puso bajo la lupa la defensa jurídica del empresario al señalar que está a cargo del estudio de un exministro de Justicia.
Ocaña planteó que esa situación debería ser analizada a la luz de la ley de ética pública. “Habría que preguntarse si no está violando la ley de ética pública”, expresó al referirse a las restricciones que, según indicó, alcanzan a exfuncionarios de gobierno antes de intervenir en determinadas causas en las que participa el Estado.
La exministra de Salud también cuestionó una modificación incluida en la ley que, según su planteo, habría impedido que Pfizer vendiera sus vacunas a la Argentina. “Contar con esa oferta de 14 millones de dosis a tiempo hubiera salvado muchas vidas”, sostuvo al referirse a la oportunidad que, desde su perspectiva, se perdió.
El proyecto para crear un cementerio y crematorio público de mascotas
Ocaña presentó su propuesta para que la Ciudad de Buenos Aires cuente con un cementerio y crematorio público para mascotas. La legisladora señaló que una cremación privada cuesta entre 150 mil y 300 mil pesos y que muchas personas que no pueden afrontar ese gasto terminan enterrando a sus animales en parques o al costado de las vías.
“La Ciudad debe ofrecer este servicio no solo por lo afectivo, sino por un tema de salud pública y zoonosis”, sostuvo Ocaña, quien destacó además el lugar que ocupan actualmente las mascotas dentro de las familias.
Ocaña respondió a las críticas de sectores del oficialismo porteño que consideran que los perros son un problema en la ciudad. “Yo creo que no; en todo caso habrá que educar a los tutores, pero los animales son una alegría para muchísima gente”, concluyó.

