
Visita de León XIV: la Iglesia reunió donaciones de más de USD 3,5 millones y el arzobispo avisó “si hay que reprogramar, se hará”
La Iglesia Católica argentina mantiene los preparativos para recibir al papa León XIV y ya reunió USD 3,5 millones entre aportes empresariales y colectas de fieles. El dinero juntado representa aproximadamente el 60 % del costo previsto para la histórica gira sudamericana anunciada para noviembre.

Los trabajos organizativos siguen adelante pese a la reciente operación del Pontífice en Roma debido a un cáncer de pulmón. Frente a la incertidumbre médica, la decisión eclesiástica es avanzar con los acuerdos y preservar la totalidad de los recursos económicos conseguidos.
El arzobispo de San Juan de Cuyo, Jorge Lozano, reflejó la postura oficial tras reunirse con el Santo Padre antes de su intervención quirúrgica. “Si hay que reprogramar, se reprogramará. Realmente, nosotros lo que queremos es privileged la salud del Papa”, afirmó el prelado argentino.
El mapa de las donaciones privadas y la colecta de los fieles
El financiamiento de la visita papal cuenta con tres pilares centrales definidos por la Conferencia Episcopal Argentina. Por un lado aparecen los aportes de las grandes corporaciones y por otro las colectas parroquiales, sumadas al despliegue logístico del Estado.
Los empresarios privados aportaron USD 3 millones en efectivo, bienes y servicios clave como hospedaje, agua y alimentos. Entre las firmas colaboradoras figuran Santander, Edenor, Edemsa, Mercedes-Benz, Grupo Techint, Toyota, Mercado McCann y Hoopla.
A la lista se suman el Dolmen Buenos Aires Hotel, Toyota Kansai, Universidad Católica de La Plata, Dökita y Establecimiento Metalúrgico GCD. Por su parte, la colecta en iglesias realizada en agosto juntó $ 700 millones, a los que se agregaron $ 40 millones digitales en Programa Fe.
Los empresarios donantes mantendrán un encuentro privado con León XIV durante su estadía para recibir el agradecimiento personal del Pontífice. Toda la administración de los fondos eclesiásticos será sometida a una estricta auditoría externa una vez finalizada la visita a la Argentina.
El despliegue del Gobierno nacional en la seguridad y el transporte
El Gobierno nacional, junto a provincias y municipios, asumirá los costos de seguridad, traslados, infraestructura y servicios públicos. La relación institucional comenzó en febrero con el canciller Pablo Quirno y Agustín Caulo, de la secretaría de Culto.

Posteriormente la coordinación sumó a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, para acelerar los operativos oficiales. El Estado nacional garantizará los vuelos de Aerolíneas Argentinas que traerán al Papa desde Montevideo y lo llevarán a Córdoba y Lima.
El operativo oficial incluye la custodia de la comitiva de 60 personas y la provisión de baños químicos para los actos masivos. Las acciones se desplegarán en la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Córdoba, con foco especial en Luján.
El presidente de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, y el coordinador general, Raúl Pizarro, encabezan la Comisión Nacional organizadora. El equipo se completa con los obispos Jorge García Cuerva, Jorge Eduardo Scheinig, Alejandro Musolino, Matías Taricco, Máximo Jurcinovic, Pablo Sabatté y Marcelo Cancelliere.
Estructura masiva: 25.000 voluntarios y el lema acordado con Roma
La organización prevé movilizar a 25.000 voluntarios que recibirán remeras, gorras, pilotines, termos e indumentaria especial para las jornadas al aire libre. El Estado nacional otorgó la gratuidad en los certificados de antecedentes penales para facilitar la inscripción de los colaboradores.

En el aspecto litúrgico, se compraron estolas, hostias y más de 7.500 copones especiales para distribuir la comunión en las misas multitudinarias. El centro de prensa principal funcionará en la Universidad Católica Argentina, con conectividad garantizada en todas las sedes del evento.
La agencia Mercado McCann donó el diseño de la imagen y el lema oficial, elaborado en diálogo directo con las autoridades del Vaticano. La frase definitiva que acompañará la visita será “Bienvenidos todos. Vayan y anuncien”, combinando la acogida con el mandato misionero.
El logo oficial representa figuras humanas reunidas alrededor de una cruz, en sintonía con la encíclica Magnifica Humanitas. La Iglesia mantendrá el esquema operativo en marcha bajo la premisa de que la fecha podrá cambiar, pero el objetivo de recibir al Papa sigue firme.

