
El Gobierno podría usar los dólares de los ahorristas para garantizar nueva deuda
El Gobierno de Javier Milei impulsa una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que podría permitirle al Tesoro utilizar activos de la entidad como garantía para conseguir financiamiento. Entre esos activos aparecen los dólares que los bancos mantienen como encajes por los depósitos de los ahorristas, una herramienta que el Gobierno podría utilizar ante el fuerte calendario de vencimientos que enfrentará en 2027.
La iniciativa ya obtuvo la aprobación de Diputados y ahora avanza en el Senado. El cambio busca ampliar las herramientas financieras del ministro de Economía, Luis Caputo, para afrontar compromisos que, según el análisis publicado por Carlos Burgueño, rondan los US$ 21.000 millones durante el próximo año.
¿Qué propone la reforma del Banco Central?
La modificación incorpora la posibilidad de que el Tesoro utilice activos del BCRA como garantía para colocar deuda. El mecanismo tiene un antecedente reciente: en 2024, el Gobierno utilizó el oro de las reservas como respaldo para operaciones financieras.
La diferencia central pasa por el origen de los dólares que podrían quedar comprometidos. Mientras el oro forma parte de los activos del Banco Central, los dólares depositados en las entidades financieras pertenecen a los ahorristas.
Según el artículo, los depósitos en dólares en cuentas corrientes y comitentes alcanzan unos US$ 40.000 millones. La mitad debe permanecer inmovilizada como encaje, por lo que el sistema tendría alrededor de US$ 20.000 millones bajo esa condición.
La reforma permitiría utilizar esos activos como respaldo de nuevas colocaciones de deuda.
El desafío de la deuda en 2027
El Gobierno enfrenta un calendario de pagos exigente para el próximo año. Los vencimientos en moneda extranjera alcanzarían unos US$ 21.000 millones, entre acreedores privados y organismos internacionales.
Los bonistas concentran aproximadamente US$ 10.600 a US$ 11.000 millones, con pagos importantes previstos para enero y julio. A eso se suman los vencimientos con el FMI, estimados en unos US$ 6.000 millones, además de compromisos con otros organismos multilaterales.
El Tesoro ya tendría unos US$ 5.000 millones acumulados a partir de colocaciones de deuda en dólares en el mercado local. La cifra podría aumentar hacia fin de año, aunque todavía quedaría una diferencia significativa para cubrir todos los compromisos.
El riesgo de comprometer los dólares de los ahorristas
La utilización de estos activos como garantía plantea un problema adicional. Los dólares que forman parte de los encajes cumplen una función dentro del sistema financiero y también representan una herramienta para responder ante eventuales tensiones cambiarias.
Si quedan comprometidos como garantía de una operación de deuda, el Banco Central podría perder margen de maniobra para utilizar esa liquidez en una situación de crisis.
El análisis plantea así una diferencia sustancial respecto de la operación con el oro: los dólares involucrados tienen como origen los depósitos de los clientes de los bancos, mientras que el oro pertenece al patrimonio del Banco Central.
La apuesta de Caputo
La estrategia aparece vinculada con la necesidad del Gobierno de reducir el costo de financiamiento. Una alternativa sería volver a los mercados internacionales si el riesgo país cae por debajo de los 400 puntos básicos y permite emitir nueva deuda en condiciones más favorables.
El Gobierno también podría sumar recursos provenientes de privatizaciones y continuar con las colocaciones de bonos en el mercado local.
Si esas alternativas no alcanzan para cubrir las necesidades de 2027, la nueva herramienta incluida en la Carta Orgánica del BCRA podría convertirse en una opción para respaldar nuevas emisiones de deuda.
El cambio, por lo tanto, no implica que el Gobierno ya haya decidido utilizar los dólares de los ahorristas como garantía, sino que la reforma busca habilitar esa posibilidad dentro de las herramientas financieras disponibles para el Tesoro.

