
Turistas francesas: piden anular el sobreseimiento de Walter Lasi, padre del único detenido Gustavo Lasi
El Ministerio Público Fiscal de Salta pidió la nulidad del sobreseimiento de Walter Lasi, padre de Gustavo Lasi, el único condenado por el doble crimen de las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni. El planteo apunta a reabrir la investigación sobre su eventual responsabilidad penal en el hecho.

La presentación fue realizada por la Unidad Fiscal creada especialmente para revisar la causa. Alcanza a las decisiones judiciales dictadas entre julio de 2012 y mayo de 2013, cuando Lasi padre quedó desvinculado del expediente.
Según los fiscales, esas resoluciones estuvieron atravesadas por “graves irregularidades“. Por eso solicitaron que sean revisadas, de manera que la investigación sobre Walter Lasi pueda continuar.
Una doctrina cuestionada
Uno de los ejes centrales del pedido es la doctrina de la arbitrariedad. Esta figura sostiene que una resolución judicial carece de fundamentación razonable cuando aplica criterios contradictorios al valorar la prueba.
La Fiscalía sostiene que, durante la investigación, se juzgaron de manera diferente elementos probatorios similares según el imputado. Entre ellos, evidencia genética, la cercanía al lugar del hecho, la existencia de armas y contradicciones en las declaraciones.
Esos indicios fueron considerados incriminantes para Daniel Vilte Laxi y Santos Clemente Vera. Sin embargo, habrían recibido una lectura favorable en el caso de Walter Lasi, según el planteo fiscal.
Los antecedentes en la causa
Vilte Laxi fue absuelto en el juicio realizado en 2014. Vera también tuvo un fallo favorable, pero en 2016 el Tribunal de Impugnación lo revocó y lo condenó a prisión perpetua.
Vera estuvo detenido hasta que la Corte Suprema de Justicia dejó sin efecto esa condena. Para los investigadores, esas resoluciones “arbitrarias” impidieron que la responsabilidad de Walter Lasi fuera determinada en juicio.
La Fiscalía también señaló que se valoró evidencia sobre la que “ya existían advertencias” de que podría haber sido plantada para desviar la pesquisa. A esto se suma la declaración de un acusado que denunció apremios policiales durante su detención.
La “cosa juzgada írrita”
El planteo también invoca la doctrina de la “cosa juzgada írrita”, una herramienta excepcional para revisar resoluciones definitivas cuando hay indicios de irregularidades en el proceso. Con ella buscan reabrir el sobreseimiento de Lasi padre, firme desde hace más de una década.
Por el momento, el pedido no implica una imputación ni una condena contra Walter Lasi. El objetivo de la Fiscalía es que se anulen las resoluciones para que su situación vuelva a analizarse.
La investigación en Francia
El planteo también destaca la cooperación con la Justicia francesa, que abrió su propia causa a partir de la denuncia de Jean Michel Bouvier, padre de Cassandre. En ese marco se realizaron nuevas pericias, entre ellas una prueba genética en el Laboratorio de la Gendarmería Nacional de París.
Según la Unidad Fiscal, los resultados volvieron a confirmar el perfil genético de Gustavo Lasi en los cuerpos de las víctimas. Además, “no descartan la participación” de su padre.

El Código Penal francés permite, bajo determinados parámetros, que la Justicia de ese país avance en causas por delitos contra ciudadanos franceses aunque hayan ocurrido fuera de su territorio. La investigación continúa abierta en los dos países, quince años después del crimen.
Piden juicio para dos expolicías
En paralelo, el fiscal Pablo Paz, integrante de la Unidad Fiscal junto a María Luján Sodero y Daniel Espilocín, pidió que dos exagentes de la Brigada de Investigaciones vayan a juicio: Walter Omar Mamani y Juan de Dios Solano.
Se los acusa de falsificar actas durante un allanamiento donde supuestamente habrían secuestrado proyectiles. Mamani está imputado como presunto autor de falsedad ideológica de instrumento público en dos hechos, mientras que Solano fue señalado como coautor.
Según la Fiscalía, ambos participaron en el procedimiento donde apareció un revólver calibre 22 que después tomó relevancia en la causa. La pericia determinó que el arma había sido disparada, aunque no hubo correspondencia con la bala hallada en el cuerpo de una de las víctimas.
El crimen que sigue abierto
Cassandre Bouvier y Houria Moumni habían viajado a la Argentina para participar de un congreso y luego decidieron conocer el norte del país. Fueron halladas asesinadas a balazos el 29 de julio de 2011 en la Quebrada de San Lorenzo, en Salta, tras haber sido reportadas como desaparecidas dos semanas antes.

