
Ciberdelitos: la Justicia bloqueó páginas de fútbol gratis que eran usadas para robo de datos bancarios
Un megaoperativo judicial permitió bloquear de manera simultánea más de 300 dominios utilizados para retransmitir eventos deportivos sin autorización. La investigación se inició a partir de una denuncia de la Alianza Contra la Piratería Audiovisual (ALIANZA) y quedó a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Investigaciones de Ciberdelitos (UFEIC) de San Isidro. Según la entidad, detrás de las plataformas de streaming clandestino funcionaban redes capaces de sustraer información bancaria, instalar programas maliciosos y realizar extorsiones digitales.
La Justicia avanzó contra una extensa red de sitios web ilegales que ofrecían transmisiones deportivas gratuitas y que, de acuerdo con la investigación, también representaban un riesgo para la seguridad digital de quienes ingresaban a esas plataformas. El operativo se realizó de manera coordinada y permitió bloquear en tiempo real más de 300 dominios durante el inicio de un partido de alto perfil de la Copa Sudamericana, momento en el que se concentraba el mayor volumen de usuarios.
La causa se inició a partir de una denuncia presentada por ALIANZA ante la UFEIC de San Isidro y fue conducida por el fiscal general adjunto Patricio Ferrari. La investigación contó además con la colaboración de LaLiga de España. El procedimiento buscó no solo interrumpir la retransmisión ilegal de contenidos audiovisuales, sino también afectar el circuito económico de las organizaciones que operaban detrás de esas plataformas.
De acuerdo con la causa, los sitios investigados utilizaban mecanismos de clonación automatizada y mirroring para replicar páginas y servicios conocidos por ofrecer transmisiones clandestinas. Entre ellos fueron mencionadas plataformas como Fútbol Libre, Pelota Libre, Tarjeta Roja y PirloTV.
El riesgo detrás de las páginas “gratis”
Uno de los principales aspectos que puso bajo la lupa el operativo fue el riesgo que estos sitios pueden representar para los usuarios. Según los equipos técnicos y legales de ALIANZA, el acceso a determinadas plataformas no autorizadas puede exponer a las personas a malware, spyware y troyanos capaces de comprometer dispositivos y obtener información sensible.
La entidad señaló que, según los peritajes realizados, algunas de estas páginas podían utilizar programas maliciosos para acceder a credenciales de homebanking, información de tarjetas de crédito y archivos almacenados en teléfonos y computadoras. De esta manera, el atractivo de acceder gratuitamente a una transmisión deportiva podía convertirse en una puerta de entrada para delitos informáticos.
También fueron advertidos posibles mecanismos de ciberextorsión. Los datos obtenidos de los dispositivos podían ser utilizados para bloquear equipos de manera remota, amenazar con difundir información privada o realizar extorsiones dirigidas contra las víctimas.
El riesgo también alcanzaría a los menores de edad. La organización sostuvo que más del 90% de los pop-ups y enlaces publicitarios detectados en los sitios analizados redirigían de manera forzada hacia plataformas de juego clandestino, pornografía sin restricciones y, en algunos casos, material de abuso sexual infantil.
“Cuando un usuario consume contenido pirata, no solo se violan los derechos de propiedad intelectual; se entrega la puerta de entrada a la privacidad digital, las finanzas familiares y la seguridad de los menores a organizaciones criminales”, afirmó Jorge Bacaloni, presidente de ALIANZA.
Una red que mueve millones de visitas
El operativo se produce en un contexto de fuerte crecimiento del consumo de contenidos audiovisuales ilegales por internet. Un informe elaborado por ALIANZA en junio de 2026 indicó que 30 sitios ilegales en Argentina habían superado en conjunto las 97 millones de visitas mensuales.
Según la organización, integrada por los principales miembros de la industria de contenidos que operan en la región de América Latina, estas cifras colocan a la Argentina entre los países de la región con mayor nivel de consumo per cápita de streaming clandestino.
