
“Quien domine la inteligencia artificial en los próximos años va a dominar el mundo en los próximos 50”, Lalo Zanoni
La carrera por dominar la inteligencia artificial no es solamente tecnológica, sino también geopolítica, ya que quien logre imponerse en este campo podría tener una posición de dominio durante las próximas décadas, según analizó Lalo Zanoni, periodista especializado en tecnología, hoy en diálogo con Rolando Graña, en RPM.
Para Zanoni, las grandes potencias buscan posicionarse en esta competencia mientras intentan frenar el avance de China, que, según señaló, viene acercándose a Norteamérica. Al mismo tiempo, sostuvo que a las empresas les interesa principalmente quién podrá ganar la carrera y convertirse en el próximo Facebook o Microsoft.
El periodista también se refirió a los riesgos asociados al desarrollo de la inteligencia artificial y rechazó las advertencias sobre una posible extinción de la humanidad. “No soy apocalíptico”, afirmó, aunque advirtió que existe un peligro concreto relacionado con la ciberseguridad en un mundo completamente digitalizado e interconectado.
En ese sentido, planteó que el escenario más grave podría darse si esta tecnología queda en manos del terrorismo o de actores capaces de vulnerar sistemas vinculados con la banca, los gobiernos y servicios esenciales como el agua, la luz y las comunicaciones.
Sobre los pedidos de desaceleración de la inteligencia artificial, Zanoni consideró que se trata de una estrategia coordinada y cuestionó que distintos referentes del sector hayan reclamado al mismo tiempo una pausa. Según explicó, las empresas invierten miles de millones de dólares en desarrollo y rápidamente sus avances pueden ser replicados por la competencia.
Además, señaló que la velocidad de la competencia tecnológica hace que una nueva función pueda ser igualada en apenas una semana. En ese marco, citó a Darío Amodei para describir la dinámica actual: “Corremos rapidísimo para estar siempre en el mismo lugar”.
Zanoni destacó el papel central que tienen el hardware y los data centers para sostener esta competencia. También explicó que el mercado global de microchips depende prácticamente de tres actores: Nvidia, que los diseña en Estados Unidos; una fábrica que los produce en Corea; y una firma de Países Bajos que desarrolla las máquinas necesarias para fabricarlos.

