
Estados Unidos e Irán anuncian un acuerdo para poner fin a la guerra tras casi cuatro meses de conflicto
Cuatro meses y más de 7000 muertes después, Estados Unidos e Irán alcanzaron este domingo un acuerdo de paz preliminar para poner fin a la e guerra. El anuncio fue realizado inicialmente por Pakistán, país que actuó como mediador, y luego fue confirmado tanto por autoridades iraníes como por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Si el acuerdo logra materializarse, pondrá fin —al menos en su forma actual— a un conflicto iniciado el 28 de febrero, que alteró el equilibrio geopolítico regional y provocó fuertes impactos sobre la economía mundial y la política interna estadounidense.
El anuncio de Pakistán y la confirmación de Trump
El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, informó a través de sus redes sociales que, tras intensas negociaciones, “se ha alcanzado un acuerdo de paz entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán”.
Además, aseguró que ambas partes acordaron el “cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano”, y confirmó que la firma oficial tendrá lugar el viernes 19 de junio en Suiza.
Poco después fue Trump quien ratificó el entendimiento.
“El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está cerrado”, afirmó el mandatario estadounidense.
Y agregó: “¡Felicidades a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura del estrecho de Ormuz sin peajes y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de los Estados Unidos. Barcos del mundo: ¡arranquen motores! ¡Que fluya el petróleo!”.
Irán confirmó que el memorando ya está listo
Desde Teherán, el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, sostuvo que “el texto del memorando de entendimiento ya está ultimado” y ratificó que la rúbrica definitiva se realizará en territorio suizo.
El acuerdo llega después de una semana marcada por una fuerte escalada militar que puso en riesgo la tregua vigente desde el 8 de abril, una pausa que había estado plagada de incumplimientos y ataques aislados.
Qué contempla el acuerdo
Aunque los detalles definitivos aún no fueron difundidos oficialmente, el entendimiento prevé un nuevo alto el fuego por 60 días, período durante el cual se intentará alcanzar un pacto permanente.
Entre los puntos centrales figuran:
- El cese inmediato de las hostilidades.
- La reapertura del estrecho de Ormuz.
- La continuidad de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
- La liberación gradual de fondos iraníes congelados en el exterior.
- Un posible alivio de sanciones económicas.
Sin embargo, persisten diferencias sustanciales entre ambas partes sobre la forma de implementar esos compromisos.
El estrecho de Ormuz, la clave económica del pacto
Uno de los puntos más sensibles es el futuro del estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por donde transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo, gas y fertilizantes.
Irán había planteado la posibilidad de cobrar peajes a las embarcaciones internacionales para financiar la reconstrucción del país tras los bombardeos sufridos durante la guerra.
Estados Unidos rechazó esa alternativa y exigió mantener la libre circulación marítima, condición que finalmente habría quedado reflejada en el acuerdo preliminar.
Fondos congelados y sanciones
Otro eje de discusión gira en torno a los 24.000 millones de dólares pertenecientes a Irán que permanecen retenidos en el exterior.
Teherán aspira a recuperar esos recursos rápidamente y reclama además un eventual plan internacional de reconstrucción.
Desde Washington, en cambio, sostienen que la liberación de fondos será gradual y condicionada al cumplimiento efectivo de los compromisos asumidos por el régimen iraní.
“Serán recompensados económicamente por cumplir sus obligaciones incluidas en el acuerdo”, señaló una fuente estadounidense bajo condición de anonimato.
“Si entregan su material nuclear recibirán algo. Si desmantelan sus instalaciones nucleares, recibirán algo más. Si no cumplen, no tendrán beneficios económicos”, añadió.
El programa nuclear sigue siendo el gran desafío
El aspecto más delicado del conflicto quedó postergado para futuras negociaciones: el destino definitivo del programa nuclear iraní.
Trump deberá defender internamente un acuerdo que inevitablemente será comparado con el JCPOA, el pacto firmado en 2015 durante la presidencia de Barack Obama, del que Estados Unidos se retiró unilateralmente en 2018 bajo el propio liderazgo del republicano.
Aquel retiro provocó el colapso del acuerdo y aceleró el desarrollo nuclear iraní, uno de los factores que terminaron desembocando en la guerra.
Una paz todavía frágil
Aunque el anuncio representa el mayor avance diplomático desde el inicio del conflicto, la implementación del acuerdo aparece como el verdadero desafío.
La desconfianza mutua, las presiones internas tanto sobre Trump como sobre la dirigencia iraní y los distintos intereses regionales convierten la etapa que comienza en un proceso complejo e incierto.
Aun así, el memorando previsto para el viernes abre una ventana de distensión inédita tras meses de enfrentamientos y deja abierta la posibilidad de una salida negociada a uno de los conflictos más graves de los últimos años en Oriente Próximo.
