
Lionel Scaloni volvió al país, desmintió conflictos internos y se emocionó en Pujato: “Seguiremos dando batalla”
Lionel Scaloni volvió a pisar suelo argentino tras el 1-0 ante España que le impidió a la Albiceleste consagrarse bicampeona del mundo. Su primera parada pública luego de aterrizar de madrugada con una delegación reducida fue el histórico predio de la AFA en Ezeiza. Allí, enfrentó a los micrófonos y fue categórico al desestimar las versiones sobre un supuesto clima hostil en el vestuario.
Horas más tarde, el director técnico emprendió viaje hacia Pujato, su ciudad natal en la provincia de Santa Fe, donde lo esperaba un conmovedor recibimiento por parte de sus vecinos al grito unánime de “Leo no se va”.
El llanto en Pujato y el dolor de la derrota
El entrenador bajó de su vehículo y no pudo ocultar sus lágrimas ante las muestras de afecto de su gente. “No hemos podido vencer. Somos conscientes, se juega para la alegría de nuestra gente y por eso duele. Seguiremos dando batalla”, afirmó profundamente emocionado.

Scaloni remarcó que estos son días “dolorosos y complicados“, pero aseguró estar satisfecho con la entrega del plantel. “Estamos satisfechos de haber dado todo. A veces se puede ganar y otras, no. Hay que reconocer que España jugó mejor. Eso nos hace mejores”, destacó, dejando en claro la hidalguía frente al rival.
En relación a la identidad de la Selección, el entrenador fue contundente: “La sensación es siempre la misma, que se lucha hasta el final cuando las cosas no salen. Como argentinos tenemos que saber que el rival juega y puede ser superior, pero que así y todo le pusimos las cosas difíciles“. Además, rescató el mensaje que el equipo le deja a las nuevas generaciones: “No se ganó la copa, pero se consiguió la unión de todos. Siempre pongo el ejemplo de mi hijo de 10 años, que pierde un partido y se enoja, y un rato después se le pasa”.
Las teorías conspirativas y la arenga de Messi
Más temprano en Ezeiza, Scaloni fue consultado sobre las múltiples especulaciones surgidas en redes sociales a raíz del video de la arenga previa a la final, en la cual Lionel Messi pedía: “Olvidémonos de todo. Solo juguemos”. Las teorías apuntaban a presuntas presiones de la FIFA tras la exhibición de la bandera de las Islas Malvinas y a declaraciones previas de jugadores españoles como Aymeric Laporte, quienes habían sugerido que Argentina recibía favoritismo arbitral.
La reacción del DT fue tajante: “No puedo creer lo que me están preguntando. Nos estamos yendo por otro lado, chicos. No sé de qué me están hablando. No, no tengo idea. La charla era tranquila“, respondió visiblemente sorprendido, desmintiendo de raíz cualquier tipo de conflicto o presión externa en los minutos previos a salir a la cancha.
Incluso, al ser consultado directamente sobre si hubo reprimendas por parte de las autoridades tras el episodio de la bandera de Malvinas en el partido contra Inglaterra, Scaloni fue breve y claro: “No nos dijeron nada“.
¿El fin de una era? El futuro de Scaloni en la Selección

Tras ocho años ininterrumpidos de trabajo (sumando su etapa como interino, Copa América, Finalissima, el campeonato en Qatar 2022 y este reciente subcampeonato en Estados Unidos 2026), la continuidad del pujatense es el tema central en el mundo deportivo.
El entrenador eligió la prudencia al hablar de su futuro inmediato: “Son cosas normales que uno se replantea, pero lo más importante es la unión que se generó. Eso va más allá de si estoy yo o no“. Para calmar un poco la ansiedad general, concluyó con una frase que marca un horizonte corto pero seguro: “Hasta diciembre estamos acá“.
Mientras reflexiona sobre sus próximos pasos, Scaloni prefirió quedarse con el orgullo del trabajo realizado: “Como dije la otra vez, ni en mis mejores sueños hubiera pensado estar acá por primera vez. Me dieron esa posibilidad y, después, poder haber conseguido todo lo que conseguimos, es soñado. Y es un lugar que cualquiera quisiera estar“.

