
Espionaje: revelan que la Policía Bonaerense vigiló a Racing durante dictadura y democracia
La Policía Bonaerense espió durante décadas a Racing Club a través de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA), tanto durante gobiernos democráticos como en dictaduras, según reveló una investigación publicada por Revista Anfibia.

Los documentos desclasificados muestran que el aparato de inteligencia siguió de cerca la actividad interna de la institución de Avellaneda durante distintos momentos de la segunda mitad del siglo XX.

La investigación, reconstruida por el periodista Ariel Scher, revela una trama que atraviesa la vigilancia policial, la militancia política, las desapariciones durante la última dictadura y el posterior proceso de reparación y recuperación de la memoria.
Décadas después de haber sido elaborados, esos mismos documentos regresaron a Racing Club y pasaron a formar parte de la memoria institucional de la entidad.
La Bonaerense y el espionaje sobre Racing
La Comisión Provincial por la Memoria entregó a Racing una carpeta celeste compuesta por 120 páginas que revelan cómo la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires espió al club.

El seguimiento incluyó información sobre la pertenencia partidaria de dirigentes, conflictos laborales, asambleas internas y otros movimientos dentro de la institución.
Los informes también registraron la identificación de militares y distintos datos vinculados con la vida política y social de Racing.
El espionaje, según reconstruye la investigación de Revista Anfibia, no estuvo limitado únicamente a los años de dictadura, sino que se extendió a diferentes etapas políticas de la segunda mitad del siglo XX.
El informe con la firma de Miguel Etchecolatz
Entre la documentación recuperada aparece el nombre de Miguel Osvaldo Etchecolatz, condenado por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar.

Su firma figura en un informe fechado en 1968 en el que se consignan los integrantes de una nueva comisión directiva de Racing.
En ese momento, Etchecolatz cumplía funciones en la Comisaría Primera de Avellaneda, antes de convertirse en uno de los principales responsables del aparato represivo de la Policía Bonaerense durante la dictadura.
La aparición de su nombre en los archivos permite dimensionar la continuidad y el alcance de las estructuras de inteligencia policial que siguieron durante años la vida interna de distintas instituciones de la sociedad argentina.
Racing y la reparación de su memoria
La investigación también recupera la historia de los socios y socias de Racing que fueron víctimas del terrorismo de Estado.
El 7 de diciembre de 2021, el club reincorporó a sus padrones a 46 socios y socias víctimas de la última dictadura bajo la categoría de Socios Eternos.

La decisión formó parte de un proceso de reparación institucional y de reconocimiento hacia quienes integraron la comunidad de Racing y fueron perseguidos, secuestrados y desaparecidos.
Los archivos de inteligencia que durante décadas permanecieron en manos del aparato policial ahora regresaron al club como parte de ese mismo proceso de recuperación histórica.
Los archivos que volvieron a Racing
La DIPPBA fue disuelta en abril de 1998, pero la documentación que produjo durante décadas continúa aportando información sobre el funcionamiento de los mecanismos de vigilancia estatal.

La pregunta que atraviesa parte de esta reconstrucción es hasta dónde llegó ese sistema de seguimiento y qué otras instituciones fueron objeto de las tareas de inteligencia.
El caso de Racing permite observar cómo un aparato de espionaje estatal puso el foco incluso en la actividad cotidiana de un club deportivo.
La investigación de Ariel Scher, publicada por Revista Anfibia, reconstruye así una historia que conecta a Racing con una trama más amplia: la vigilancia sobre instituciones deportivas, la militancia, las desapariciones durante la dictadura y la recuperación de documentos para construir memoria.
La carpeta celeste de 120 páginas entregada al club representa, en ese sentido, el regreso de una parte de esa historia a la institución que durante décadas fue vigilada.

