
Salud del Papa: León XIV retomó actividades y confirmaron que “la radiografía mostró una buena recuperación”, resaltó Matteo Bruni
El papa León XIV continúa internado en el Hospital Gemelli de Roma tras haber sido sometido a una intervención quirúrgica para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho a raíz de un diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar. Fuentes oficiales de la Santa Sede informaron que el sumo pontífice pasó una noche tranquila, logró levantarse por sus propios medios para desayunar y muestra signos alentadores en su evolución clínica cotidiana.

Durante las primeras horas de la mañana, el pontífice se sometió a revisiones médicas de rutina cuyos resultados se ubicaron dentro de los parámetros esperados. El parte médico destacó que el estudio radiográfico de tórax evidenció una respuesta muy favorable del tejido operado. El director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Matteo Bruni, brindó detalles precisos ante los medios de comunicación y remarcó que el Santo Padre ya retomó sus labores institucionales de manera independiente desde su habitación en el centro de salud.
Actividades religiosas y fisioterapia en el centro médico
El esquema de recuperación coordinado por los especialistas médicos incluyó rigurosas sesiones de fisioterapia orientadas a ejercicios de motricidad completa y rehabilitación respiratoria para acelerar los tiempos de alta. Como parte de su rutina espiritual cotidiana, el papa León XIV logró concelebrar la misa diaria desde la capilla instalada en el décimo piso del Hospital Gemelli, acompañado de colaboradores directos.

Los análisis de sangre realizados en las últimas horas confirmaron valores estables que acompañan positivamente el cuadro postoperatorio general, descartando por el momento complicaciones de gravedad. A pesar del buen ánimo y la rápida movilización del Papa, los profesionales de la salud insistieron en la necesidad de mantener un monitoreo clínico estricto durante toda la etapa de internación.
Expectativa por la agenda oficial y estudios moleculares
Desde la administración central del Vaticano estiman que la convalecencia hospitalaria se extenderá por el lapso aproximado de una semana, sujeto estrictamente a los informes diarios de los cirujanos tratantes. Ante este panorama sanitario, la Santa Sede resolvió cancelar preventivamente la totalidad de las audiencias oficiales y compromisos públicos programados en la agenda papal hasta el próximo 20 de octubre.

Uno de los interrogantes centrales que desvela al equipo médico apunta a los resultados pendientes de los análisis moleculares practicados sobre los tejidos y ganglios linfáticos extraídos en el quirófano. Dichos estudios patológicos detallados serán determinantes para definir si el pontífice requerirá algún tratamiento médico complementario en las semanas siguientes, cuyos plazos de entrega todavía no fueron precisados oficialmente.

