
Tarifas de luz y gas: suben hasta 1,75% en septiembre y hay nuevo tope de consumo subsidiado
El Gobierno definió los nuevos cuadros tarifarios que regirán desde septiembre, con aumentos promedio de 1,75% en electricidad y 1,40% en gas. La actualización se conoció este martes a través del Boletín Oficial.

Además del ajuste en las facturas, la medida incluye un cambio en el esquema de bonificación eléctrica. El recorte que estaba previsto sobre el consumo subsidiado será menor al anunciado originalmente.
El tope de consumo con bonificación, que en un primer momento iba a reducirse de 300 a 150 kWh mensuales, finalmente quedará establecido en 200 kWh por mes. De esta manera, el ajuste sobre ese segmento de usuarios resulta más moderado que el que se había proyectado semanas atrás.
Cómo se implementó la medida
La actualización tarifaria se instrumentó a través de varias resoluciones del ente regulador del sector energético, publicadas en el Boletín Oficial este martes. Los documentos llevan las firmas de Vicente Serra, en su rol de vicepresidente del organismo, junto con los vocales Marcelo Nachón, Griselda Lambertini y Héctor Falzone.

Estas resoluciones son las que fijan tanto los nuevos valores de las facturas como el esquema definitivo del tope de consumo subsidiado que regirá a partir de septiembre.
El aumento, por debajo de la inflación de julio
Con el nuevo esquema, el incremento promedio de las facturas quedó establecido en 1,75% para la electricidad y en 1,40% para el gas natural. Ambos porcentajes se ubican por debajo del 2,1% de inflación registrado en julio, que continúa siendo el último dato oficial disponible publicado por el INDEC.
Desde la Secretaría de Energía de la Nación remarcaron esa comparación entre el aumento tarifario y el índice inflacionario más reciente, al justificar el criterio utilizado para definir los nuevos valores de septiembre.
De esta manera, el Gobierno buscó equilibrar dos objetivos: por un lado, sostener la actualización de las tarifas de los servicios públicos; por otro, evitar que ese ajuste tuviera un impacto mayor sobre el proceso inflacionario general. La decisión de morigerar el recorte en el consumo subsidiado se enmarca en esa misma lógica, en momentos en que el costo de los servicios sigue siendo un factor sensible para los hogares argentinos.

