
Más de 2.300 casos de sarampión en Estados Unidos: la polémica decisión de Trump sobre las vacunas infantiles
La decisión llega en medio de un fuerte aumento de casos de sarampión en Estados Unidos. El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que busca modificar las recomendaciones de vacunas infantiles y cambiar la administración de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR), mientras el país ya registra más de 2.300 contagios de sarampión durante 2026, según los datos consignados en el material al que accedió Radio Del Plata.
La medida profundiza la política impulsada por el secretario de Salud estadounidense, Robert F. Kennedy Jr., quien ya había intentado modificar las recomendaciones de vacunación infantil a principios de este año.
El nuevo esquema genera cuestionamientos porque llega cuando Estados Unidos atraviesa, de acuerdo con la información disponible, el peor año de contagios de sarampión desde 2000, cuando el país declaró eliminada la transmisión endémica de la enfermedad.
Sarampión en Estados Unidos: más de 2.300 casos durante 2026
El dato epidemiológico ocupa un lugar central en la discusión.
Según los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) citados en el material, entre el 93% y el 94% de las personas que contrajeron sarampión no estaban vacunadas o no contaban con registros que permitieran determinar si habían recibido la vacuna.
El sarampión posee una capacidad de transmisión extremadamente alta y la vacunación constituye la principal herramienta para prevenir la enfermedad y sus complicaciones.
La decisión de Trump llega, por lo tanto, en un escenario de aumento de contagios y reabre la discusión política y sanitaria alrededor del calendario de inmunización infantil.
Qué cambia Trump en las vacunas infantiles
De acuerdo con la información disponible, la orden busca reducir las vacunas que cuentan con recomendaciones completas dentro del esquema infantil y establecer modificaciones para otras inmunizaciones.
El texto también plantea cambios sobre la vacuna MMR, que protege contra sarampión, paperas y rubéola.
Actualmente, Estados Unidos administra esas tres vacunas mediante una misma inyección. El esquema contempla dos dosis: la primera entre los 12 y 15 meses de edad y la segunda entre los 4 y 6 años.
La orden de Trump propone separar esas inmunizaciones.
Sin embargo, el propio material señala una dificultad práctica importante: Estados Unidos no dispone actualmente de vacunas autorizadas por separado para las tres enfermedades, y la aprobación de nuevos productos puede demandar años.
Además, una separación podría aumentar la cantidad de consultas médicas necesarias para completar la inmunización.
La orden establece también que, “en la medida de lo posible”, las vacunas infantiles deberían administrarse en consultas médicas separadas.
Trump cuestionó la vacuna MMR
Al presentar la medida, Trump justificó la intención de dividir la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola por supuestos riesgos derivados de su aplicación conjunta.
“Juntas, existe la posibilidad de que sean bastante letales”, sostuvo el presidente estadounidense, según el material proporcionado.
Esta afirmación contradice la evidencia científica citada en la propia información disponible, que respalda la seguridad de la vacuna MMR.
El debate adquiere especial sensibilidad por el crecimiento de los casos de sarampión y por las declaraciones que Trump y Kennedy realizaron sobre una supuesta relación entre las vacunas y el autismo.
Vacunas y autismo: qué sostiene la evidencia científica
Durante la presentación, tanto Trump como Robert F. Kennedy Jr. volvieron a relacionar el debate sobre vacunación con el autismo.
“Hoy nos enorgullece anunciar oficialmente las recomendaciones de vacunación infantil de referencia en Estados Unidos. Esto abarca muchos temas, incluido el autismo en particular”, afirmó Trump.
Kennedy sostuvo, por su parte, que “algo sucedió a mediados de los 90 que cambió a nuestros hijos” y lo atribuyó a una posible exposición a factores ambientales.
Es importante aclarar que el material aportado señala que decenas de estudios científicos no encontraron un vínculo causal entre las vacunas y el autismo.
Por lo tanto, las declaraciones de Trump y Kennedy representan sus posiciones y no deben interpretarse como una conclusión respaldada por la evidencia científica mencionada en la fuente.
Qué pasará con las vacunas contra gripe, hepatitis y Covid-19
La orden también alcanza otras inmunizaciones.
Según la información disponible, seis vacunas pasarían a una categoría de decisión clínica compartida:
- Hepatitis A.
- Hepatitis B.
- Rotavirus.
- Enfermedad meningocócica.
- Gripe.
- Covid-19.
Este cambio implica que la decisión sobre su aplicación quedaría vinculada a la evaluación entre pacientes, familias y profesionales sanitarios, según cada situación.
El material plantea además que la modificación podría tener consecuencias sobre la cobertura de los seguros médicos, aunque no aporta información suficiente para establecer que esas vacunas efectivamente quedarán excluidas en todos los casos.
El rol de Robert F. Kennedy Jr. en el nuevo esquema
La política impulsada por Trump coincide con las posiciones que Robert F. Kennedy Jr. sostiene desde hace años sobre las vacunas.
Según la información aportada, Kennedy ya había intentado a comienzos de 2026 reducir de 17 a 11 las inmunizaciones contempladas por las recomendaciones infantiles.
La Academia Estadounidense de Pediatría y otros grupos sanitarios llevaron aquella decisión ante los tribunales y un juez bloqueó la medida.
Ahora, Trump intervino directamente mediante una orden ejecutiva.
El material señala, sin embargo, una cuestión institucional relevante: los CDC poseen competencias sobre el calendario de vacunación, por lo que el alcance concreto de la orden presidencial y su implementación constituyen puntos centrales para seguir.
Trump profundiza su política sobre las vacunas en un momento crítico
El nuevo decreto vuelve a colocar la vacunación infantil en el centro de la agenda política estadounidense.
La discusión combina ahora tres elementos: el crecimiento de los casos de sarampión, la intención de la administración Trump de modificar las recomendaciones de vacunación y el cuestionamiento de sectores científicos y sanitarios a los argumentos utilizados por el Gobierno.
La cifra epidemiológica resulta especialmente significativa: más de 2.300 personas contrajeron sarampión durante 2026 y, según los datos de los CDC incluidos en el material, entre el 93% y el 94% de los afectados no estaban vacunados o carecían de un registro conocido de inmunización.
En ese contexto, la implementación efectiva de la orden de Trump y la respuesta de los organismos sanitarios y de la Justicia definirán hasta dónde llegará el cambio en la política de vacunación infantil de Estados Unidos.

