
Panaderías en alerta: denuncian que se frenó la entrega de harina
La sequía llegó al mostrador. Los industriales panaderos de la provincia de Buenos Aires volvieron a encender una señal de alarma. Martín Pinto, presidente del Centro de Industriales Panaderos de Merlo y secretario general de CIPAN, denunció que molinos proveedores comenzaron a comunicar a las panaderías que no realizarán nuevas entregas de harina hasta nuevo aviso.
La situación se conoció en medio de una fuerte suba del precio del trigo y profundizó la preocupación de un sector que ya enfrenta una caída del consumo, el aumento de los costos y el cierre de miles de establecimientos.
Para Pinto, la interrupción denunciada representa “un nuevo golpe de knockout” para una actividad que atraviesa una situación crítica.
Preocupación por el abastecimiento de harina
La preocupación inmediata de las panaderías pasa por garantizar el abastecimiento de su principal materia prima.
Los comerciantes aseguran que, frente a la interrupción de los despachos, no tienen certezas sobre cuándo podrán volver a comprar harina ni a qué precio.
Desde CIPAN cuestionaron que las panaderías vuelvan a quedar “rehenes” de los movimientos en el precio del trigo, las decisiones de los proveedores y la imposibilidad de trasladar en forma completa los mayores costos a los precios de venta.
La situación se agrava, según advirtieron, porque el sector enfrenta un mercado con el consumo deprimido.
Cuánto subió el precio del trigo
Según las cotizaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, la tonelada de trigo pasó de $335.250 el 21 de agosto a $356.200 el 27 de agosto.
La suba superó el 6% en apenas cuatro ruedas y alcanzó un incremento cercano al 17% en comparación con los valores de fines de julio.
Para las panaderías, el aumento de una materia prima central se suma a otros gastos que impactan sobre sus costos, como la energía, el gas, los alquileres, la logística y el resto de los insumos necesarios para sostener la producción diaria.
El sector asegura que cerraron cerca de 3.000 panaderías
Según los últimos relevamientos difundidos por los industriales panaderos, en los últimos dos años cerraron cerca de 3.000 panaderías en el país y se perdieron alrededor de 17.000 puestos de trabajo.
Los mismos informes estiman una caída cercana al 60% en las ventas de pan tradicional y retrocesos de entre el 80% y el 85% en productos como facturas y pastelería.
“Venimos recibiendo cachetazos todos los días”, describió Pinto al referirse a la situación que atraviesan los establecimientos.
La caída del consumo golpea a las panaderías
La retracción del consumo tampoco se limita al sector panadero.
El último informe de ventas minoristas de CAME registró en julio una caída interanual del 5,4% en el rubro Alimentos y Bebidas y advirtió sobre el impacto de la pérdida de capacidad adquisitiva y de las tarifas de servicios sobre el presupuesto de los hogares.
Para las panaderías de barrio, el escenario combina una menor demanda con gastos cada vez más altos.
Desde el sector reclamaron previsibilidad en la cadena de abastecimiento y advirtieron que una eventual prolongación de la suspensión de las entregas podría profundizar las dificultades para sostener la producción.
“El pan es uno de los alimentos básicos de la mesa de los argentinos. No podemos quedar rehenes cada vez que se mueve el precio de una materia prima”, plantearon desde el sector.
