
La nueva vida de Manu Ginóbili a los 48 años: del básquet a empresario
La transición del deporte de alto rendimiento al retiro suele ser un desafío complejo, pero para Manu Ginóbili el mejor basquetbolista argentino de la historia significó la apertura a un abanico de nuevas oportunidades. Tras colgar las zapatillas en 2018, el ídolo bahiense decidió explorar el mundo de los negocios y consolidó un perfil empresarial sólido, apostando por proyectos vinculados a la innovación y convirtiéndose en embajador global de distintas marcas. Por lo tanto, su visión estratégica demostró ser tan efectiva en el ámbito corporativo como lo era en el parqué.

Su vínculo con la pelota nunca se cortó de forma definitiva, sino que mutó hacia un rol mucho más formativo. Asimismo, su regreso a la franquicia texana en septiembre de 2021 para desempeñarse como asesor de operaciones y desarrollo de jugadores reafirmó su estatus dentro de la NBA. Por otra parte, en este puesto se encarga de acompañar a las jóvenes promesas, aportando su invaluable experiencia para potenciar tanto sus habilidades deportivas como su crecimiento personal.
El impacto de Manu Ginóbili en San Antonio Spurs y su rol como cazatalentos
El histórico entrenador Gregg Popovich fue claro al definir la importancia de sumar a Manu Ginóbili al equipo de trabajo de los Spurs, destacando que el bahiense se involucra en múltiples áreas de la organización. Su versatilidad le permite participar activamente en la gestión, en los entrenamientos y en la detección de nuevos talentos internacionales.

Esta función lo lleva a planificar viajes estratégicos para observar jugadores alrededor del mundo, aportando una mirada testimonial y analítica que resulta fundamental para la toma de decisiones de la institución estadounidense. Su legado de cuatro anillos de campeón le otorga un respeto absoluto por parte de las nuevas generaciones que buscan hacerse un lugar en la liga.
Nuevas pasiones: ciclismo, viajes y compromiso social
Lejos de la extrema exigencia física que demandaban sus 23 temporadas como profesional, Manu Ginóbili aprovecha su tiempo libre para explorar otras disciplinas que le permiten mantenerse activo y disfrutar al aire libre. En esta nueva etapa de su vida, el ciclismo, el tenis y el béisbol se convirtieron en pasatiempos recurrentes en su rutina diaria. Además, el dominio perfecto del idioma inglés le facilita desenvolverse con absoluta naturalidad en su vida cotidiana en Norteamérica y en sus distintos emprendimientos comerciales.

El ocio y el tiempo en familia también ocupan un lugar central en la agenda del exjugador. Junto a su esposa e hijos, Manu Ginóbili suele recorrer destinos internacionales espectaculares como Alaska, Hawaii, Costa Rica, Vancouver y el Gran Cañón, sin olvidar sus raíces al visitar rincones turísticos argentinos como las Cataratas del Iguazú, Puerto Pirámides o Monte Hermoso. Finalmente, Ginóbili canaliza su compromiso con la comunidad participando activamente en proyectos solidarios, demostrando que su calidad humana trasciende ampliamente su histórico ingreso al Salón de la Fama del Básquetbol.


