
Alerta de libreros independientes por un proyecto de ley que desregula el mercado editorial
Pablo Torres, delegado de la Feria de Parque Rivadavia, sostiene que una eventual desregulación favorecería la concentración del mercado en grandes cadenas y afectaría a toda la industria editorial.
Una posible derogación de la ley de precio único del libro enciende las alarmas entre los libreros independientes. Pablo Torres, librero feriante y delegado de la Feria de Parque Rivadavia, advirtió que eliminar esa normativa provocaría “un inminente cierre de las librerías independientes” y sostuvo que las pequeñas librerías de barrio no podrían competir en igualdad de condiciones con las grandes cadenas.
Según explicó el feriante a Del Plata, el principal objetivo de la ley vigente es evitar prácticas comerciales que distorsionen el mercado. “Las pequeñas librerías de barrio no pueden soportar la competencia desleal porque, si se desregula el precio del libro y deja de existir un precio de venta al público, las grandes cadenas pueden vender por debajo del costo. Pueden tomar una gran cantidad de libros best sellers, los que más se venden, ofrecerlos a un precio más bajo para atraer clientes y quitárnoslos a nosotros”, afirmó.
Torres remarcó que la normativa vigente no solo protege a los comercios de menor escala, sino también la diversidad editorial. “Por eso esta ley lo que hace es proteger la diversidad. Ahí entran los títulos de poesía, los ensayos, la divulgación científica y todos esos libros que no son de salida masiva. Si la ley se deroga, se empobrece la oferta cultural”, señaló.
El delegado de la Feria de Parque Rivadavia también alertó sobre las consecuencias que, a su juicio, tendría una mayor concentración del mercado. “¿Y qué pasa? Se genera un monopolio, porque si quiebran los comercios más pequeños y los proyectos libreros, el mercado se concentra en pocas cadenas multinacionales que, a largo plazo, van a fijar precios más altos, porque serán quienes manejen el mercado”, sostuvo.
Finalmente, Torres aseguró que el impacto de una eventual derogación trascendería a las librerías y alcanzaría a toda la cadena del libro. “Esto nos afecta a todos: a la Feria del Libro, a las librerías pequeñas, a los pequeños proyectos libreros y a toda la industria, porque los escritores, las editoriales y las imprentas independientes también van a ver reducidos sus canales de venta y distribución”.
En tanto, desde la Cámara Argentina del Libro también expresaron su rechazo a la iniciativa y ratificó su respaldo al sistema de precio único para la comercialización de libros. A través de un comunicado, la entidad sostuvo que se trata de “la herramienta fundamental para proteger a las librerías independientes de barrio y a las editoriales pymes frente a la concentración del mercado”.
Además, la organización afirmó que el régimen vigente garantiza el “acceso federal a la lectura” y contribuye a preservar “la bibliodiversidad de nuestro país”. “La diversidad de nuestro mercado editorial es un logro colectivo y un patrimonio cultural. Defendamos la Ley del Libro”, concluyó el documento.

