
Escándalo en Ezeiza: policía aeroportuaria de día, “viuda negra” de noche
La policía arrestó a una integrante de la seguridad aeroportuaria acusada de drogar y robar a hombres que contactaba por redes sociales. De hecho, los propios compañeros de la fuerza federal hicieron efectiva la orden de captura en el interior de la terminal aérea internacional este martes.

El entramado delictivo salió a la luz tras una serie de denuncias efectuadas por víctimas que sufrieron robos bajo la modalidad de sumisión química. Los investigadores judiciales determinaron que la mujer utilizaba perfiles falsos en aplicaciones de citas para pactar los encuentros románticos. La imputada seleccionaba perfiles de hombres de buen poder adquisitivo y ganaba su confianza rápidamente mediante conversaciones virtuales cotidianas. Por lo tanto, la sospechosa lograba ingresar a los domicilios particulares de los damnificados sin levantar ningún tipo de sospecha en los controles vecinales.
Las pericias médicas confirmaron el uso de potentes psicofármacos disueltos en las bebidas para adormecer por completo a las víctimas elegidas. La mujer aprovechaba el estado de inconsciencia de los hombres para sustraer dinero en efectivo, electrodomésticos portátiles, joyas y dispositivos tecnológicos de valor. De este modo, el rol activo de la mujer dentro de la fuerza de seguridad federal le otorgaba conocimientos específicos sobre técnicas de evasión y manejo de evidencias. Los elementos robados terminaban en el mercado ilegal de reventa de la zona sur del conurbano bonaerense.
La investigación interna y el allanamiento en el domicilio de la acusada
Las novedades del expediente exponen el minucioso seguimiento que realizó el personal de asuntos internos para corroborar la identidad de la implicada. Por este motivo, las autoridades judiciales cruzaron los registros de geolocalización de los teléfonos celulares de las víctimas con los turnos laborales de la acusada. La coincidencia de las antenas telefónicas en los horarios de los robos resultó un factor determinante para pedir el arresto inmediato. Sin embargo, los directivos de la institución manifestaron su profunda sorpresa ante el comportamiento ilegal de una integrante con legajo intachable dentro de la fuerza.
“Estamos ante una persona que aprovechaba su uniforme para conocer los procedimientos y evitar las cámaras de seguridad públicas“, explicaron las fuentes ligadas a la causa.

El juzgado interviniente ordenó un allanamiento de urgencia en la vivienda particular de la oficial de seguridad ubicada en la localidad de Ezeiza. En consecuencia, el personal policial secuestró varios frascos de sedantes, jeringas plásticas, teléfonos celulares guardados y dinero en efectivo de moneda extranjera sin declarar.
Los elementos incautados coinciden milimétricamente con los objetos denunciados por los damnificados en las comisarías de la Ciudad de Buenos Aires. La fiscalía dispuso el traslado de la detenida a una unidad penitenciaria federal a la espera de la declaración indagatoria obligatoria.

Las repercusiones institucionales y el estado de los damnificados
Por otro lado, la cúpula de la Policía de Seguridad Aeroportuaria dictó la suspensión inmediata y la apertura de un sumario administrativo para la exoneración definitiva. La política de transparencia de la institución exige el apartamiento preventivo ante la comisión de delitos comunes fuera del horario de servicio técnico. Los médicos del hospital constataron que dos de los hombres afectados sufrieron secuelas temporales de salud por las altas dosis de sedantes encontradas en sangre. El estado de vulnerabilidad de las víctimas profundizó la gravedad de la imputación penal que pesa sobre la exmiembro de la fuerza.
Los agentes de la Policía de la Ciudad revisarán otros expedientes archivados de características similares bajo la sospecha de la existencia de más víctimas. Los investigadores del caso estiman que la cantidad de damnificados podría duplicarse a medida que el caso tome mayor estado público en los medios.
