
Argentina produce gas de sobra pero vuelven las restricciones: qué está pasando con el GNC y las industrias
La Asociación del Personal Jerárquico de la Industria del Gas Natural, Derivados y Afines (APJ GAS) lanzó una dura advertencia sobre la situación energética de la Argentina y denunció una paradoja: el país tiene sobreproducción de gas natural, pero existen dificultades para transportarlo y satisfacer la demanda interna.
En un comunicado difundido este lunes 10 de agosto, la organización sostuvo que el problema vuelve a quedar expuesto en medio de las bajas temperaturas y las nuevas limitaciones en el suministro. “Hay sobreproducción de gas natural pero no se puede transportar y, por lo tanto, no se puede satisfacer la demanda”, planteó APJ GAS. Además, cuestionó que mientras bajan las temperaturas, las tarifas continúan aumentando y dificultan el acceso de los usuarios al servicio público.
Nuevas restricciones de gas para GNC e industrias
Según informó el gremio, este lunes comenzó un nuevo período de limitación del suministro de gas natural para estaciones de GNC y numerosas industrias. Las autoridades, indicó APJ GAS, atribuyen la medida al incremento del consumo residencial y al esquema de prioridades establecido para garantizar el abastecimiento.
La organización advirtió que no se trata de un episodio aislado. Las industrias del centro y norte del país ya venían reduciendo su producción frente a los precios del gas importado que, según el comunicado, pretende aplicar la Secretaría de Energía. En ese escenario, las estaciones de GNC con contratos interrumpibles aparecen entre las primeras afectadas, mientras que incluso los usuarios con contratos firmes enfrentan límites cuando se satura la capacidad disponible.
APJ GAS también alertó sobre las consecuencias que la situación podría tener durante el verano. Según señaló, la electricidad podría resultar más cara cuando aumente el consumo debido a que buena parte de las generadoras utilizan gas natural como combustible.
APJ GAS apunta a la falta de gasoductos
Para el gremio, uno de los problemas estructurales se encuentra en la insuficiente expansión de la infraestructura de transporte frente al crecimiento de la cantidad de usuarios.
El documento repasa las obras realizadas durante las últimas décadas y destaca que el único gasoducto troncal construido fue el primer tramo del entonces denominado Gasoducto Néstor Kirchner, posteriormente rebautizado Francisco Pascasio Moreno, inaugurado en 2023 y financiado con recursos provenientes del llamado “impuesto a la riqueza”.
Sin embargo, APJ GAS cuestionó que no se haya avanzado con el segundo tramo, lo que, según su evaluación, limitó el impacto nacional de la obra. También mencionó la reciente inauguración del gasoducto Mercedes-Cardales, que permite conectar los dos principales sistemas de transporte de gas del país.
El gremio puso además el foco sobre otro dato: en el año 2000 había alrededor de cinco millones de usuarios de gas natural en la Argentina y actualmente son más de nueve millones. Frente a esa expansión, consideró que la construcción de nueva infraestructura quedó rezagada respecto de las necesidades del sistema.
Exportaciones de gas e importación de GNL, en el centro de las críticas
Otro de los cuestionamientos de APJ GAS está relacionado con el destino de la producción nacional. La organización aseguró que parte del excedente se exporta a Chile, Uruguay y Brasil a precios desregulados, mientras que la Argentina continúa contratando barcos de Gas Natural Licuado (GNL) a precios más elevados.
A eso sumó críticas por obras que considera necesarias y que todavía no fueron terminadas, entre ellas la reversión del Gasoducto Norte y la planta compresora de Las Armas, que, según el gremio, permitiría aliviar la situación de los usuarios de la costa bonaerense.
En ese contexto, APJ GAS resumió su posición con una fuerte definición: “Ganan las petroleras, pierden los usuarios”.
“Todo está enfocado a la exportación futura”
La entidad gremial cuestionó además lo que considera una política energética orientada fundamentalmente hacia el ingreso futuro de divisas mediante las exportaciones.
“Todo está enfocado a la exportación futura de gas natural. No hay visión integral”, aseguró APJ GAS, que advirtió que la falta de planificación termina generando una competencia permanente entre distintos sectores de la demanda: cuando aumenta el consumo residencial, sufren las estaciones de GNC y las industrias; y cuando crece la actividad industrial, pueden verse afectados los hogares y las generadoras eléctricas.
El reclamo por una nueva política energética
Finalmente, APJ GAS reclamó la implementación de una política energética nacional que garantice el consumo interno sin abandonar las exportaciones.
La organización recordó que el gas natural representa el 52% de la matriz energética argentina y consideró que su utilización constituye parte de un modelo histórico que permitió mejorar la calidad de vida de millones de personas.
En ese sentido, sostuvo que el acceso al servicio se transformó en un derecho y destacó que la morosidad de los usuarios no supera el 3%. “No hay razones para relegarnos”, concluyó la Comisión Directiva de APJ GAS.

