
Javier Milei llegó a Perú para la asunción de Keiko Fujimori: busca fortalecer un bloque regional de derecha tras la tensión con Brasil
El presidente Javier Milei llegó a Perú para participar este martes de la ceremonia de asunción de Keiko Fujimori, en un viaje que adquiere especial relevancia política luego de la fuerte escalada diplomática con Brasil y Luiz Inácio Lula da Silva. La visita a Lima combina la agenda institucional con un objetivo político más amplio: profundizar los vínculos con gobiernos y dirigentes de derecha de la región y avanzar en la construcción de un espacio regional alineado con sus ideas.
Milei mantendrá una reunión bilateral con Fujimori a las 11 de la mañana, hora peruana, antes de participar de la ceremonia de juramentación y toma de mando prevista para las 12.45 en el Congreso de la República. El encuentro con la nueva presidenta peruana será uno de los principales puntos de la agenda oficial y buscará consolidar la relación entre ambos países.
La agenda presidencial también contempla una actividad académica. Por la tarde, la Universidad San Martín de Porres le otorgará a Milei el título de Doctor Honoris Causa, distinción que el mandatario recibirá con un discurso de agradecimiento. La visita, además, se desarrolla durante las celebraciones por el aniversario de la Independencia del Perú.
La gira regional de Milei y el objetivo de consolidar la derecha
El viaje a Lima se produce en el marco de una estrategia internacional que Milei viene profundizando durante los últimos meses: fortalecer sus vínculos con dirigentes y gobiernos identificados con la derecha y el liberalismo en América Latina. La llegada de Fujimori al poder en Perú representa para la Casa Rosada una oportunidad para ampliar ese entramado político.
El propio Milei había felicitado a Fujimori tras su triunfo electoral y planteado que Perú podía incorporarse a un espacio regional dispuesto a “plantarse frente al socialismo”. En ese momento, el Presidente sostuvo que ambos países podían iniciar una nueva etapa basada en la libertad económica, el crecimiento y la lucha contra el crimen organizado transnacional.
La ceremonia de asunción reúne, además, a varios dirigentes de la región que podrían formar parte de ese mapa político. Entre los mandatarios presentes figuran Santiago Peña, de Paraguay; Daniel Noboa, de Ecuador; José Raúl Mulino, de Panamá; Rodrigo Paz, de Bolivia, y Yamandú Orsi, de Uruguay. También participarán dirigentes como José Antonio Kast, de Chile, y Nasry Asfura, de Honduras.
La presencia de Milei en Perú forma parte así de una agenda regional que tendrá continuidad en las próximas semanas. El Presidente tiene previsto asistir también a la asunción del mandatario electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, prevista para agosto. La intención es aprovechar el avance electoral de sectores de derecha para consolidar una red de gobiernos aliados.
Después de Brasil, un nuevo capítulo regional
La escala peruana llega apenas días después de la polémica visita de Milei a Brasil, donde el Presidente participó de un acto del Partido Liberal para respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. Allí volvió a cuestionar duramente a Lula y al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, en una intervención que provocó una fuerte reacción del gobierno brasileño.
El episodio derivó en una de las mayores tensiones diplomáticas recientes entre Argentina y Brasil. Itamaraty convocó al embajador argentino en Brasil para pedirle explicaciones y llamó a consultas a su representante diplomático en Buenos Aires, al tiempo que calificó como inéditas las agresiones y ofensas de Milei contra Lula en territorio brasileño.
La crisis también tuvo una respuesta directa de Lula, quien cuestionó la intervención de Milei en la política brasileña y sostuvo que “nadie de afuera” interferirá en los asuntos internos de Brasil.
En ese contexto, el viaje a Perú adquiere una lectura política adicional. Mientras la relación con el principal socio comercial de la Argentina atraviesa un momento de tensión, Milei busca reforzar su posicionamiento como uno de los principales referentes de la derecha regional. La asunción de Fujimori le ofrece un escenario para mostrar que, pese al conflicto con Lula, el Gobierno argentino mantiene una agenda activa de alianzas internacionales y pretende ampliar su influencia política en América Latina.

