
Emergencia en los barrios populares: el 61,8% de los hogares tiene deudas para sobrevivir
El 61,8% de las personas que habitan en los barrios populares de la Argentina tiene algún tipo de deuda financiera, según el informe final del Instituto Periferias. El relevamiento, dirigido por el sociólogo Daniel Menéndez, también subsecretario de Economía Popular de la Provincia de Buenos Aires, expone un escenario de fuerte fragilidad económica en esos territorios.

El dato se conoce mientras en el Congreso la oposición impulsa medidas para aliviar el peso del endeudamiento sobre las familias.
El estudio fue elaborado sobre la base de 4.742 casos relevados a nivel nacional.
Ingresos que no alcanzan
El 75,4% de los hogares, es decir 3 de cada 4, declaró que sus ingresos no le alcanzan para cubrir los gastos mínimos. Apenas el 10,8% afirmó que su ingreso sí resulta suficiente.
El 58,2% dijo sentir ansiedad o tristeza de manera frecuente o permanente por la situación económica, mientras que otro 31,9% la siente de forma ocasional.
Casi la mitad de los encuestados, el 49,4%, atravesó la pérdida de un trabajo principal, propio o de algún integrante del hogar.
La comida, el primer sacrificio
El 73,4% de los relevados, más de 7 de cada 10, no pudo acceder a alimentos saludables y nutritivos. El 59,8% tuvo que pedir dinero prestado o endeudarse directamente para comprar comida.
Más de la mitad, el 53,8%, señaló que su hogar se quedó sin alimentos en algún momento. El 43,7% atraviesa una inseguridad alimentaria grave, con jornadas enteras sin comer, y otro 26,5% sufre una inseguridad moderada, con recortes en cantidad o calidad de los alimentos.
Tarjetas, préstamos informales y usura
Entre quienes mantienen deudas, las tarjetas de crédito son la principal fuente de endeudamiento, con el 44,8%. Le siguen los préstamos con familiares o amigos (31,9%), los créditos con particulares (27,3%) y los préstamos mediante aplicaciones (23,9%).
También aparecen las deudas por servicios básicos como luz, agua y gas, con el 21,9%, y los préstamos informales con usureros, que alcanzan al 11,6% de los casos.
Sobre este punto, Menéndez explicó que “el patrón de endeudamiento en las familias cambió a partir de la crisis social”.
“Pasaron de endeudarse por una eventualidad extraordinaria, como el cumpleaños de 15 o una emergencia familiar, a hacerlo de manera crónica para sostener la compra de comida“, agregó el sociólogo.
Una crisis de ingresos, según Menéndez
El director del Instituto Periferias fue tajante al definir el origen del problema: “La crisis de endeudamiento que estamos observando es, antes que nada, una crisis de ingresos”, sostuvo.
“Cuando el salario, las changas o la jubilación dejan de alcanzar para llegar a fin de mes, la deuda empieza a ocupar el lugar que antes ocupaban los ingresos”, explicó. Y remarcó que “el crédito deja de ser una herramienta y pasa a convertirse en una forma de supervivencia”.
Menéndez cerró su análisis con una advertencia sobre el sistema financiero. “Si no existe una recuperación sostenida del poder adquisitivo, las familias van a seguir endeudándose”, planteó.
“Estamos en niveles alarmantes de mora, nunca vistos en el último tiempo. A los ingresos bajos se le suma la usura del sistema financiero. No se puede seguir esquivando el problema, hay que darle una solución urgente“, concluyó.
El hambre, como principal preocupación
Consultados sobre los problemas centrales del país, el 61,2% de los encuestados ubicó al hambre y la pobreza en el primer lugar: un 34,1% mencionó el hambre de manera puntual y un 27,1% la pobreza en términos generales. Así, la dramática situación social golpea fuerte.
