
Cocina express: el trucazo para hacer lasaña ¡con tapas de empanadas!
Convengamos que la lasaña tradicional es una preparación que demanda muchísimo tiempo y dedicación en la cocina. La alternativa de usar tapas de empanadas (o masa para tarta) aparece como una solución para resolver un almuerzo rápido cualquier día de la semana. No hace falta complicarse la vida con la masa seca comprada ni gastar de más en una casa de pastas para sacarse las ganas. Solo se trata de perderle la desconfianza al asunto y animarse a probar un método que funciona sorprendentemente bien.
El secreto para que este invento no falle está en el tratamiento previo que le damos a los discos antes del armado. Es clave que los ingredientes de la masa estén a temperatura ambiente para aprovechar al máximo su elasticidad natural. Tanto la boloñesa como la bechamel se tienen que preparar un poco más pesadas y con menos líquido que de costumbre. De esta manera, evitamos que la estructura se desarme o quede aguada al momento de llevar la fuente al calor.
El paso a paso de los rellenos y el armado fácil
La ejecución requiere armar una boloñesa con buen cuerpo y una salsa blanca bien espesa, dándole a cada nivel la consistencia justa para sostener el plato
Para la boloñesa, se pican la cebolla, el ajo y el morrón para dorarlos en aceite de oliva antes de sumar la carne picada y el tomate. Hay que remover continuamente con cuchara de madera para que la carne quede bien hecha picadillo, agregar un chorro de vino y, una vez evaporado el alcohol, incorporar el puré de tomates, caldo, sal, pimienta, orégano y laurel para dejar hervir media hora a fuego medio.

En cuanto a la salsa blanca, se calienta la leche con laurel y pimienta, mientras en una sartén aparte se cocina un roux derritiendo manteca con harina por un par de minutos; luego se vuelca toda la leche caliente de un golpe y se revuelve sin descanso para evitar grumos, sazonando al final con nuez moscada.

Con los discos ya a temperatura ambiente, se estiran de a uno con palo de amasar (o con las manos, tirando suavemente de las puntas) hasta dejarlos bien finitos y con una forma casi cuadrada.


Para el armado, se unta manteca en la base de una fuente, se coloca la primera tapa de masa y se cubre con una buena porción de boloñesa, muchísima salsa blanca y queso emmental rallado. Se repite el proceso capa por capa y se termina la última superficie con más bechamel, emmental y una lluvia generosa de queso parmesano para lograr un gratinado espectacular.


El secreto del horneado para que quede perfecta
Finalmente, el paso del horno es crucial y tiene un truco fundamental para que la masa de empanada se cocine de forma correcta. Hay que tapar la fuente con papel aluminio antes de meterla a horno medio, dejándola tapada por unos veinte minutos para que el vapor interno cocine las capas de masa sin quemar la superficie. Pasado ese tiempo, se retira el papel aluminio por completo y se deja cocinar unos minutos más hasta que la parte de arriba se vea bien dorada y crocante. Una vez lista, se deja asentar un momento antes de cortar para disfrutar de una lasaña riquísima sin complicarse la vida.

