
Terremoto en Colombia: Pereira quedó devastada y sus habitantes la describen como una “ciudad zombie”
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia dejó un escenario de devastación en Pereira, la ciudad más afectada por el sismo y donde cientos de viviendas colapsaron o sufrieron graves daños.
El balance de la tragedia ya alcanza al menos 240 muertos, 1.000 heridos y más de 2.568 desaparecidos en el país, mientras continúan las tareas de búsqueda y asistencia a los damnificados.
Pereira, ubicada a unos 320 kilómetros al este de Bogotá y con cerca de medio millón de habitantes, quedó convertida en una “ciudad zombie” después del terremoto.
Las calles están cubiertas de vidrios, ladrillos y restos de construcciones. Hay vehículos destrozados por la caída de paredes, cables eléctricos colgando y cientos de viviendas derrumbadas o con grietas que amenazan con provocar nuevos colapsos.
El terremoto también impactó sobre Cali.
Pereira, sin luz y con problemas para conseguir agua y alimentos
La totalidad de Pereira quedó sin electricidad después del terremoto, ocurrido a las 7.34 del lunes, hora local.
Los habitantes cuentan con acceso intermitente a internet y a la red de telefonía celular, mientras que la situación comienza a complicarse por la falta de productos esenciales.
El agua y algunos alimentos ya escasean en supermercados y comercios, en momentos en que miles de personas intentan organizarse tras perder sus viviendas o tener que abandonarlas por el riesgo de derrumbe.
El aeropuerto de Pereira permanece cerrado y también existen dificultades para ingresar por tierra debido a los cortes provocados por derrumbes.
Se espera que durante la mañana del miércoles algunos habitantes puedan regresar a las viviendas dañadas para intentar recuperar sus pertenencias antes de eventuales nuevos colapsos.
Desesperada búsqueda entre los escombros
Mientras avanzan los operativos de emergencia, familiares de personas desaparecidas continúan buscando respuestas entre los edificios destruidos.
Jorge González, de 35 años, busca con sus propias manos a su tía debajo de los restos de un edificio de cuatro pisos.
“Desde ayer llegué y no me he ido, hasta que no me entreguen el cuerpo no me pienso ir de acá”, relató a la agencia AFP.
Entre los damnificados también se encuentra Jesús Piñeros, un obrero de la construcción venezolano de 28 años que perdió su hogar por segunda vez.
Hace tres años había llegado a Colombia escapando de la crisis en Venezuela. Ahora, el terremoto destruyó su vivienda.
“Uno de migrante viene de pasar cosas fuertes allá en el país de uno y no se imagina que iba a pasar esto”, expresó.
Su familia logró refugiarse en la vivienda de un familiar que permaneció en pie, aunque varios niños tuvieron que dormir sobre colchones colocados en la vereda.
“Nos quedamos sin nada, lo perdimos todo”
Stella Galvis también sobrevivió al derrumbe de un edificio de cuatro pisos.
La mujer recordó el pánico, el polvo y la desesperación con la que escapó junto a su hijo y su esposo apenas segundos antes de que la construcción colapsara.
“Nos quedamos sin nada, lo perdimos todo”, relató entre lágrimas.
Las historias se multiplican en una ciudad donde las autoridades todavía intentan determinar la magnitud completa de los daños y localizar a quienes permanecen desaparecidos.
El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el poder apenas cuatro días antes del terremoto, tenía previsto llegar el martes por la noche a Pereira para supervisar personalmente la emergencia.
Mientras continúan las búsquedas entre los escombros, los cortes de servicios y la falta de suministros agravan una situación crítica en la ciudad más castigada por el terremoto que golpeó a Colombia.

