
Murió Daniel Castellani, una leyenda del vóley que hizo felices a miles de argentinos
El vóley argentino está de luto. Daniel Castellani, una de las figuras más importantes de la historia de este deporte en el país, murió este jueves tras una larga lucha contra una grave enfermedad. Como jugador fue parte de la inolvidable generación que consiguió la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 y, como entrenador, condujo a Las Panteras a la conquista de su primer título continental, dejando un legado que marcó a varias generaciones.
La noticia fue confirmada por la Federación del Voleibol Argentino (FeVA), que expresó su pesar a través de un comunicado. “Lamentamos comunicar el fallecimiento de Daniel Castellani luego de una larga lucha contra una grave enfermedad. Acompañamos en este momento difícil a toda su familia, amigos y allegados”, señaló la entidad.
La muerte de Castellani provocó una profunda conmoción en el ambiente deportivo. Dirigentes, clubes, excompañeros y fanáticos lo despidieron con mensajes de reconocimiento por su trayectoria y su aporte al crecimiento del vóley argentino.
La Federación Metropolitana de Voleibol destacó que fue “uno de nuestros principales embajadores a nivel internacional” y resaltó que dejó “un legado invaluable“. También lo homenajearon instituciones como San Lorenzo, Boca Juniors —donde dio sus primeros pasos deportivos— y GEBA, uno de los clubes más representativos de su carrera.
Nacido en La Lucila, partido de Vicente López, en 1961, Castellani integró la histórica Selección argentina de los años 80. Entre sus principales logros como jugador sobresalen el tercer puesto en el Mundial de Argentina 1982 y la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, una de las mayores conquistas del deporte nacional.
Además, desarrolló una destacada carrera en Europa, donde obtuvo la Copa Guelfa de Italia en las temporadas 1985-86 y fue subcampeón de la Copa Europea en 1987-88.
Su camino como entrenador también estuvo lleno de éxitos. Debutó al frente de seleccionados nacionales en 1993 y dos años más tarde consiguió la medalla de oro en los Juegos Panamericanos.
Su última etapa al frente de una selección argentina fue con Las Panteras, el equipo femenino, al que condujo a un hecho histórico en 2023 al conquistar por primera vez la Copa Panamericana. Ese mismo año también logró el subcampeonato sudamericano y la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Santiago.
En 2024 debió alejarse de la conducción del seleccionado femenino por el avance de su enfermedad. Solicitó una licencia médica y dejó el cargo en manos de su asistente, Facundo Morando, aunque continuó vinculado a la FeVA como coordinador general de selecciones.
Con su muerte, el deporte argentino despide a uno de los grandes referentes de su historia, un protagonista clave del crecimiento del vóley nacional y un símbolo de compromiso, liderazgo y pasión por la camiseta argentina. Gracias Daniel.