
Boca mejoró y mereció más, pero volvió a pagar caro un error: empate 1-1 con Vélez
Parece que volió la chispa. Boca mostró señales de recuperación, pero no pudo quedarse con la victoria. El equipo de Rodolfo Arruabarrena empató 1-1 con Vélez en el estadio Tomás Adolfo Ducó, por la cuarta fecha del Torneo Clausura 2026, en un encuentro en el que el Xeneize generó oportunidades y tuvo momentos de clara superioridad.
El conjunto de la Ribera salió con una actitud más agresiva que en sus anteriores presentaciones, tomó la iniciativa y consiguió mejores conexiones en ataque. Sin embargo, cuando parecía tener controlado el desarrollo, volvió a aparecer uno de los problemas que más lo viene castigando: los errores defensivos.
Vélez aprovechó un error y Boca tuvo que reaccionar
Diego Valdés puso en ventaja al Fortín en una acción que dejó nuevamente expuesta a la defensa de Boca. Una desatención terminó obligando al equipo de Arruabarrena a correr desde atrás.
Esta vez, sin embargo, Boca no se derrumbó después del golpe.
La reacción llegó de la mano de Santiago Ascacíbar, quien volvió a convertirse en una pieza importante del equipo después de haber marcado también ante Estudiantes. El mediocampista apareció para establecer el 1-1 y volver a meter al Xeneize en partido.
Boca buscó el triunfo, pero le faltó contundencia
Después del empate, Boca mantuvo la iniciativa y especialmente durante el segundo tiempo buscó con mayor insistencia el gol de la victoria.
El Xeneize manejó buena parte del encuentro y generó situaciones suficientes para aspirar a los tres puntos. La circulación de la pelota, la intensidad y la actitud mostraron una evolución respecto de actuaciones anteriores.
Sin embargo, le faltó contundencia en los últimos metros para transformar esa superioridad en el resultado.
El empate terminó dejando una sensación agridulce: Boca mejoró desde el funcionamiento, pero desperdició la posibilidad de sumar una nueva victoria y todavía no logra alcanzar la regularidad que necesita en el Clausura.
La defensa, el problema que Boca todavía no puede resolver
Más allá de las señales positivas, el partido volvió a dejar una advertencia para Arruabarrena. Los errores defensivos continúan condicionando al equipo y ante Vélez una nueva desatención terminó costándole dos puntos.
La diferencia respecto de otros encuentros estuvo en la respuesta. Boca siguió jugando después del 0-1, consiguió empatar y buscó dar vuelta el resultado.
Ahora, el desafío será sostener la mejoría futbolística y corregir las fallas defensivas para que las buenas sensaciones comiencen a convertirse en victorias.

