
Diputados aprobó el Súper RIGI: beneficios fiscales por 30 años para inversiones millonarias
La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto que crea el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI), una iniciativa impulsada por el Gobierno para captar inversiones de gran escala en sectores tecnológicos considerados estratégicos.
La propuesta establece un conjunto de beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para empresas que desembolsen al menos US$ 1.000 millones en proyectos vinculados a industrias de frontera, como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología, hidrógeno verde, baterías de litio y reactores nucleares de nueva generación.
El oficialismo logró aprobar la iniciativa en una sesión dominada por temas económicos y ahora el proyecto deberá continuar su tratamiento en el Senado.
Qué industrias podrán acceder al régimen
El nuevo esquema apunta a actividades que actualmente tienen un desarrollo limitado en el país o que se encuentran en etapas iniciales de expansión tecnológica.
Entre los sectores contemplados aparecen:
- Inteligencia artificial.
- Semiconductores.
- Biotecnología.
- Producción de baterías.
- Hidrógeno verde.
- Vehículos eléctricos.
- Turbinas eólicas y paneles solares.
- Reactores nucleares pequeños y medianos.
- Industrialización de minerales críticos como litio y uranio.
A diferencia del RIGI original, el nuevo régimen excluye proyectos tradicionales vinculados a recursos naturales e infraestructura y se concentra exclusivamente en nuevas industrias.
Los principales beneficios
El proyecto garantiza estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años para las empresas que ingresen al programa.
Además, contempla una reducción significativa de la carga tributaria.
Entre los incentivos más importantes figuran:
- Impuesto a las Ganancias reducido al 15%.
- Amortización acelerada de inversiones.
- Certificados de crédito fiscal para cancelar IVA.
- Alícuota única del 10% para contribuciones patronales.
- Deducción de quebrantos sin límite temporal.
- Reducción de la carga sobre dividendos.
También prevé la eliminación de derechos de exportación e importación y la supresión de restricciones operativas para las compañías adheridas.
Libre disponibilidad de divisas
Uno de los puntos más relevantes del proyecto es el régimen cambiario especial.
La iniciativa establece un esquema progresivo para que las empresas puedan disponer libremente de los dólares generados por sus exportaciones.
El beneficio alcanza su máxima amplitud a partir del tercer año de adhesión, cuando los inversores podrán acceder al 100% de las divisas obtenidas por ventas al exterior.
La oposición cuestionó el costo fiscal del régimen
Durante el debate parlamentario, distintos bloques opositores plantearon objeciones al proyecto y advirtieron sobre el impacto que podría tener sobre las cuentas públicas.
Los cuestionamientos se concentraron en la magnitud de los beneficios otorgados a las empresas y en la duración de las garantías fiscales previstas por la iniciativa.
Algunos legisladores también señalaron que la reducción de impuestos, la eliminación de retenciones y la libre disponibilidad de divisas podrían limitar la capacidad futura del Estado para captar recursos provenientes de proyectos de gran rentabilidad.
Además, reclamaron mayores precisiones sobre los mecanismos de control y sobre las contraprestaciones que deberán cumplir las compañías beneficiadas.
Una apuesta oficial para atraer capitales
El Gobierno sostiene que el nuevo régimen permitirá competir por inversiones internacionales en sectores tecnológicos de alto valor agregado y acelerar el desarrollo de actividades vinculadas a la transición energética y la economía del conocimiento.
Con la aprobación en Diputados, el Súper RIGI dio su primer paso legislativo y quedó a la espera del debate en el Senado, donde volverá a enfrentarse a cuestionamientos por el alcance de los incentivos previstos para los grandes inversores.
