
Milei miró a 2027 y prometió redoblar la ortodoxia: “No voy a cambiar ni la política fiscal ni la monetaria”
El presidente Javier Milei cerró su semana maratónica en la noche del viernes, y puso la mira en las elecciones de 2027, descartó cualquier flexibilización de su programa económico y prometió profundizar el rumbo de su Gobierno. “Voy a redoblar la ortodoxia”, afirmó durante su discurso en la Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).
El mandatario reconoció que “aún persiste la inflación”, pero sostuvo que no modificará la política fiscal ni monetaria.
“No voy a cambiar ni la política fiscal ni la monetaria. Voy a seguir con equilibrio fiscal y apretando la cantidad de dinero hasta derrotar la inflación”, aseguró.
Milei descartó flexibilizar la política económica
El Presidente afirmó que no encuentra razones para modificar la política monetaria y advirtió sobre las consecuencias que, según su visión, tendría un cambio de rumbo.
“Desde el punto de vista macroeconómico, no tiene sentido flexibilizar la política monetaria, porque hace 12 meses que no cambia la base monetaria y, sin embargo, persiste la inflación”, explicó.
“Si la cambiara, la inflación la tenemos a la vuelta de la esquina”, agregó.
Milei también vinculó su decisión con su futuro político y profesional.
“Yo acá entré por el bronce. Pasé toda mi vida predicando lo que había que hacer, no voy a usar este momento para borrar con el codo lo que escribí con la mano”, sostuvo.
Luego recordó que renunció a su jubilación de privilegio y definió su vínculo con los argentinos como “un contrato de cuatro años con opción a ocho”.
“Después tengo que ir a ganarme la vida en el sector privado. Si toda la vida dije que iba a hacer algo y por un capricho electoral cambié mi forma de actuar, el precio de mis conferencias después se vuelve cero”, afirmó.
El mensaje de Milei para las elecciones de 2027
El jefe de Estado también apuntó contra el kirchnerismo y aseguró que buscará consolidar su proyecto político en las próximas elecciones.
Milei cuestionó a dirigentes opositores que, según dijo, “lloraban” en el Congreso porque no iban a “poder mantener la maquinita los 365 días del año”.
También recordó la emisión monetaria durante la campaña de 2023.
“Tal como vimos en 2023, cuando pese a estar al borde de la hiperinflación emitieron 13 puntos del PBI para tratar de ganar una elección. No queremos volver nunca más a eso y no se lo vamos a permitir”, afirmó.
Luego lanzó una frase que volvió a poner a 2027 en el centro de su discurso.
“Además, el año que viene les vamos a ganar, porque dudo que los argentinos sean tan tontos de querer volver al pasado”, expresó.
Milei también habló sobre la composición futura del Congreso y anticipó un escenario de mayor poder para el oficialismo si consigue un resultado electoral similar al que mencionó durante su discurso.
“Si con este Congreso hicimos todas estas reformas, ahí sí abróchense los cinturones porque ahí sí van a ver lo que es acelerar a fondo”, advirtió.
Los cruces con empresarios y dirigentes opositores
Durante su exposición, Milei cuestionó a empresarios que, según su visión, defienden privilegios y limitan la competencia.
El Presidente apuntó especialmente contra Javier Madanes Quintanilla, empresario de FATE, a quien volvió a llamar “gomita lumínica” y acusó de haberse beneficiado a costa de los consumidores.
“No es una economía abierta esta, necesita de más competencia”, afirmó.
También sostuvo que Madanes Quintanilla “vivió estafando a los argentinos” y cuestionó decisiones empresariales relacionadas con la situación laboral.
Milei además volvió a cargar contra el economista Emanuel Álvarez Agis y el diputado Martín Lousteau, a quienes insultó durante su discurso.
Sobre Álvarez Agis, rechazó su propuesta vinculada con los créditos y la mora.
Respecto de Lousteau, cuestionó sus críticas al Gobierno y volvió a utilizar el apodo “Ruliche 125”.
Milei negó una crisis de desempleo y cuestionó los datos sobre la mora
El Presidente aseguró que existen “tres relatos” que, según él, buscan cuestionar la gestión económica: el desempleo, la mora y un supuesto giro del Gobierno hacia el keynesianismo.
Sobre el empleo, Milei negó que exista una crisis y afirmó que durante su gestión se crearon 500.000 puestos de trabajo.
“Solo muestran el empleo formal, como si el empleo informal no fuera empleo”, criticó.
El mandatario aseguró que, cuando la economía avance, parte del empleo informal pasará al mercado formal.
También rechazó las advertencias sobre el aumento de la mora y sostuvo que más personas y pequeñas empresas acceden actualmente al crédito.
“Hay miles de personas y pymes que antes no calificaban para tomar una deuda y hoy sí califican”, expresó.
Milei también negó que su Gobierno o el ministro de Economía, Luis Caputo, hayan adoptado posiciones keynesianas.
El Presidente respondió así a los cuestionamientos por las licitaciones de obras viales y el uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES para financiar créditos hipotecarios.
“Muchos de los que se jactan de ser muy keynesianos, no lo leyeron”, lanzó.
La referencia a Malvinas
El Presidente también volvió a mencionar la cuestión Malvinas, horas después de la cadena nacional en la que anunció un endurecimiento de las sanciones contra empresas vinculadas con la explotación de petróleo en las islas.
Milei vinculó su política económica con la estrategia internacional del país y el reclamo de soberanía.
“Dicho sea de paso, nos permite ser un jugador importante en materia geopolítica y nos permite poder avanzar en el reclamo de nuestra soberanía en Malvinas”, afirmó.
Además, recordó una opinión del economista y teórico anarcocapitalista Murray Newton Rothbard sobre el conflicto de 1982.
Según contó Milei, Rothbard se había pronunciado a favor de la posición argentina.
Entre promesas de profundizar el ajuste, críticas a la oposición y referencias a las próximas elecciones, Milei dejó claro que no planea modificar el rumbo económico de su Gobierno.
“Voy a redoblar la ortodoxia”, resumió el Presidente.

